Academia que asesoraba a aspirantes de la UNAM terminó en una red de fraude
Por EDITOR Agosto 27, 2026 28
Lo que comenzó como un proyecto de asesoría para jóvenes que buscaban ingresar a universidades públicas terminó convertido en una investigación por presunto fraude durante los exámenes de admisión de la UNAM. El caso de la academia Más Preparación revela cómo un servicio destinado a apoyar a los aspirantes habría evolucionado hacia un esquema para responder evaluaciones en lugar de los propios estudiantes.
De acuerdo con la investigación publicada por Excélsior, la academia surgió en 2011 como un proyecto de asesorías y preparación para los procesos de ingreso a instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México y el Instituto Politécnico Nacional. Su fundadora, Miriam Flores García, relató que el objetivo inicial era ayudar a otros jóvenes a superar los exámenes de admisión.
Con el crecimiento de la demanda, el proyecto pasó de las asesorías a una operación comercial de mayor escala. La academia incluso rentó un inmueble en Lindavista que se convirtió en una de sus principales sedes. El problema apareció cuando las prácticas utilizadas para resolver los exámenes comenzaron a alejarse de la preparación académica y entrar en el terreno del fraude.
Lentes ocultos y exámenes a distancia
Según el testimonio citado por el diario, ante el crecimiento del negocio y las ganancias que generaba, quienes operaban el esquema adquirieron lentes con cámaras ocultas para registrar los exámenes y facilitar su resolución de manera ilegal.
El mecanismo habría permitido intervenir durante las evaluaciones sin que el aspirante necesariamente respondiera por sí mismo. La investigación también documentó que se detectaron resoluciones de pruebas desde un mismo punto de red, un elemento que puede resultar relevante para establecer si existía una operación coordinada.
La propia fundadora confirmó que colaboradores que todavía mantenían contacto con la empresa conocían esa práctica. La revelación cambia la naturaleza del caso: ya no se trata únicamente de estudiantes que buscan ventajas indebidas, sino de una estructura que habría convertido la asistencia durante los exámenes en parte de un modelo de negocio.
El negocio detrás de la admisión
El caso expone una vulnerabilidad particular de los procesos de ingreso universitario: la presión que enfrentan miles de jóvenes para obtener un lugar puede convertirse en un mercado para quienes ofrecen resultados garantizados o mecanismos para evadir los controles de los exámenes.
En este caso, la evolución de la academia descrita por su fundadora muestra cómo un servicio legítimo de preparación pudo transformarse progresivamente en una operación en la que la tecnología habría sido utilizada para sustituir al propio aspirante durante la evaluación.
La dimensión penal del asunto dependerá ahora de lo que logren acreditar las autoridades. Las indagatorias deberán establecer quiénes participaron, qué papel desempeñaba cada persona y cuántos procesos de admisión pudieron haber sido afectados.
El caso también coloca bajo escrutinio a las academias que ofrecen preparación para ingresar a universidades públicas. La frontera entre asesorar a un estudiante y resolver por él una evaluación es clara, pero los mecanismos tecnológicos para ocultar esa intervención hacen cada vez más complejo para las instituciones detectar las trampas.
La investigación por el caso de la UNAM muestra, en última instancia, que el fraude académico también puede convertirse en un negocio organizado. Cuando la tecnología, el dinero y la presión por conseguir un lugar universitario se combinan, el examen deja de ser únicamente una prueba de conocimientos y se convierte en el escenario de una operación que puede comprometer la integridad de todo el proceso de admisión.


