UE acusa a Rusia de terrorismo patrocinado por el Estado
Por EDITOR Septiembre 2, 2026 28
Kaja Kallas vincula con Moscú el ataque con un dron cargado de explosivos contra un avión ucraniano en Leipzig; Berlín prepara nuevas medidas y Bruselas evalúa ampliar las sanciones.
Europa elevó este miércoles el tono de su confrontación con Rusia después de que la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, afirmara que el fallido ataque con un dron en el aeropuerto de Leipzig/Halle tiene “todas las características” de un acto de terrorismo patrocinado por un Estado. La declaración se produjo un día después de que Alemania responsabilizara formalmente a Moscú por el ataque ocurrido el 4 de agosto.
El incidente involucró un dron equipado con explosivos y un mecanismo de detonación que fue localizado dentro del área de seguridad del aeropuerto, cerca de un avión de carga ucraniano. El dispositivo fue neutralizado antes de que pudiera detonar. Leipzig/Halle es un importante centro de carga aérea y también desempeña un papel logístico en el traslado de suministros hacia Ucrania.
La investigación alemana llevó a Berlín a concluir que Rusia estuvo detrás de la operación. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, sostuvo que las investigaciones policiales, los patrones de la operación y los hallazgos de inteligencia apuntan a agentes que actuaban en nombre de entidades estatales rusas. El gobierno alemán calificó el episodio como un ataque híbrido.
La acusación representa un cambio relevante en la postura alemana. Durante varias semanas, Berlín había evitado atribuir públicamente el ataque a Moscú mientras reunía pruebas. El gobierno sostiene ahora que la configuración del dron, sus componentes, los explosivos y la tecnología de detonación presentan características conocidas de otras operaciones híbridas rusas. Moscú rechaza la acusación y Vladimir Putin calificó de fabricada la evidencia alemana.
La respuesta alemana ya comenzó a traducirse en medidas diplomáticas. Berlín anunció el cierre del consulado ruso en Bonn y el término de los acuerdos relacionados con la Casa de Rusia en Berlín, además de un endurecimiento de los controles migratorios para ciudadanos rusos y la intención de impulsar nuevas restricciones coordinadas con sus socios europeos.
Bruselas estudia ahora una respuesta colectiva. Kallas informó que los gobiernos europeos ya han convocado a representantes diplomáticos rusos y que existen alrededor de mil 600 personas y entidades relacionadas con el complejo militar ruso dentro del esquema de sanciones en preparación. Los ministros de Exteriores analizan ampliar la presión sobre Moscú y reforzar el apoyo a Ucrania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó a Alemania y advirtió que la Unión Europea incrementará la presión sobre Rusia. El debate también incluye la llamada “flota fantasma” utilizada para evadir sanciones energéticas y la posibilidad de retomar la discusión sobre los aproximadamente 210 mil millones de euros en activos del banco central ruso inmovilizados en Europa.
El caso de Leipzig trasciende, por tanto, un intento fallido de sabotaje. Para Europa, el punto de inflexión está en que una operación atribuida a Rusia habría utilizado un dispositivo explosivo contra infraestructura ubicada en territorio de la Unión Europea y vinculada directamente con el esfuerzo logístico para Ucrania. Si Bruselas convierte esa acusación en una nueva ronda de sanciones y medidas de seguridad, el episodio puede marcar una nueva fase en la confrontación híbrida entre Rusia y Occidente.
Compartir
México tiene una generación que lee, pero no comprende
Asistirá Américo a los informes de las y los alcaldes de Tamaulipas



