Peso toca los 18 pesos y mercados enfrentan petróleo caro y bonos al alza
Por EDITOR Septiembre 29, 2026 50
El tipo de cambio cerró el lunes en 17.9445 pesos por dólar y llegó a superar los 18 pesos en operaciones electrónicas; el Brent se mantiene por encima de 100 dólares y el Treasury a 10 años ronda 5.2 por ciento.
El peso mexicano entró en la zona de 18 unidades por dólar, mientras los mercados globales enfrentan una combinación de petróleo elevado, rendimientos de bonos estadounidenses altos y mayor fortaleza del dólar. El Banco de México reportó que el tipo de cambio interbancario cerró el lunes en 17.9445 pesos por dólar, con un máximo de 17.9550; en operaciones electrónicas llegó a superar los 18 pesos.
La depreciación se produce después de varias jornadas de presión sobre las monedas emergentes. Respecto al cierre del viernes, cuando el tipo de cambio terminó en 17.7072 pesos, el cierre del lunes implicó una pérdida de 23.73 centavos, equivalente a 1.34 por ciento. En el transcurso de septiembre, el peso acumula una depreciación cercana a 5.9 por ciento, según datos reportados por medios financieros.
El movimiento ocurre mientras el petróleo continúa encarecido por la incertidumbre alrededor del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la situación del estrecho de Ormuz. El Brent llegó a superar los 107 dólares el lunes, aunque este martes retrocedió hacia 104.74 dólares por barril, mientras el WTI se ubicó en torno a 91.83 dólares. Reuters atribuye el repliegue parcial a señales de recuperación de las exportaciones de crudo del Golfo, aunque persisten riesgos sobre las rutas de suministro.
La energía es importante para el mercado cambiario porque un petróleo elevado incrementa las preocupaciones sobre inflación y puede mantener altas las tasas de interés internacionales. En Estados Unidos, el rendimiento del Treasury a 10 años llegó a superar 5.27 por ciento y este martes se mantiene alrededor de 5.2 por ciento; el bono a dos años se aproxima a 5 por ciento. El dólar también se fortalece frente a las principales monedas.
En México, Banco de México mantiene su tasa objetivo en 6.50 por ciento, después de haberla dejado sin cambios el 24 de septiembre. La decisión fue unánime y el banco central eliminó de su comunicado la señal explícita de que consideraba apropiado mantener la tasa en ese nivel, al tiempo que señaló que sus próximas decisiones dependerán de la evolución de la inflación, el tipo de cambio, las condiciones de holgura y las expectativas inflacionarias.
La inflación mexicana añade otro elemento al radar. En la primera quincena de septiembre, el índice general aumentó 0.33 por ciento y la inflación anual se ubicó en 3.42 por ciento; la subyacente registró un incremento quincenal de 0.17 por ciento. El dato mantiene a la inflación general por encima del objetivo de 3 por ciento de Banxico, aunque la trayectoria de la subyacente ofrece una lectura distinta.
La Bolsa Mexicana también comenzó la semana con presión. El IPC cerró el lunes en 64,944.41 puntos, frente a 64,992.23 del viernes, mientras durante la jornada llegó a tocar 64,621.90. En la sesión matutina, el índice llegó a retroceder 0.46 por ciento conforme aumentó la aversión al riesgo por el petróleo y las tasas estadounidenses.
México llega, sin embargo, con un dato favorable en el frente externo. INEGI reportó que las exportaciones de mercancías crecieron 40.4 por ciento anual en agosto y que el país registró un superávit comercial de 605 millones de dólares ese mes. En los primeros ocho meses del año, el saldo acumuló un superávit de 9 mil 860 millones de dólares.
La agenda financiera de los próximos días será determinante. Este martes Estados Unidos publica vacantes laborales JOLTS y confianza del consumidor; el miércoles se conocerán PCE, ingreso personal, PIB revisado y empleo privado; el jueves se publicarán indicadores manufactureros, y el viernes llegará el reporte de empleo de septiembre. En México, el miércoles se conocerán las finanzas públicas de agosto y el jueves las expectativas de Banxico, remesas e Indicador IMEF.
El mercado llega así a una combinación que merece seguimiento: peso cerca de 18, petróleo todavía arriba de 100 dólares, deuda estadounidense con rendimientos elevados y Banxico en 6.50 por ciento. El dato que definirá la siguiente etapa será si la presión energética termina trasladándose a las expectativas de inflación y cuánto tiempo permanecen elevados los rendimientos internacionales.
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