Modalidad 40: 798 mil pensionados cuestan 246 mil millones de pesos al año
Por EDITOR Octubre 23, 2026 19
El IMSS limita temporalmente el salario de cotización para nuevas incorporaciones; quienes ya estaban inscritos conservarán sus condiciones contratadas.
La Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) está en el centro de una revisión financiera que busca contener posibles abusos en el cálculo de las pensiones. De acuerdo con cifras difundidas por El Economista, alrededor de 798 mil personas pensionadas están asociadas con este esquema, cuya nómina representa aproximadamente 20 mil 508 millones de pesos mensuales y 246 mil millones al año, sin considerar el aguinaldo.
La cifra dimensiona el costo de un sistema que permite a trabajadores dados de baja del régimen obligatorio continuar cotizando voluntariamente para fortalecer sus derechos pensionarios. El mecanismo resulta especialmente relevante para quienes pertenecen al régimen de la Ley del Seguro Social de 1973, pues el monto de su pensión considera, entre otros factores, el promedio salarial de las últimas 250 semanas cotizadas y las semanas acumuladas.
El problema señalado por especialistas es que algunas personas pudieron elevar considerablemente su salario de cotización durante los últimos años antes de pensionarse, sin que ese ingreso reflejara necesariamente el sueldo que percibieron durante su vida laboral. La diferencia entre las cuotas aportadas y el monto de ciertas pensiones elevadas termina representando una carga para las finanzas públicas.
Ante ese escenario, el Consejo Técnico del IMSS aprobó medidas temporales para modificar las condiciones de las nuevas incorporaciones a la Modalidad 40. El salario base de cotización deberá tomar como referencia el último salario registrado antes de la baja del régimen obligatorio, con un margen adicional equivalente a una Unidad de Medida y Actualización (UMA), sin que el monto pueda ser inferior al salario mínimo general aplicable.
Las nuevas disposiciones también establecen que la incorporación surtirá efectos desde la fecha de la solicitud, por lo que ya no se permitirán altas retroactivas bajo las nuevas reglas. Además, los trámites de ingreso deberán realizarse mediante mecanismos digitales y se restringe la combinación de la Modalidad 40 con el esquema de aseguramiento para personas trabajadoras independientes en los términos del acuerdo.
El cambio no significa que desaparezca la Modalidad 40 ni que se reduzcan automáticamente las pensiones que ya reciben los jubilados. El IMSS estableció que quienes ya estaban inscritos conservarán las condiciones de aseguramiento hasta concluir el periodo contratado y que las semanas y salarios efectivamente cotizados y pagados mantendrán sus efectos para el cálculo de los derechos pensionarios.
La medida abrió también una discusión jurídica y política. El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, señaló que cualquier modificación legal o constitucional debe seguir el procedimiento legislativo correspondiente. En el Senado se revisan los alcances del acuerdo, mientras legisladores de oposición han cuestionado su legalidad y exigido revisar o revertir las restricciones.
El IMSS deberá analizar el impacto financiero de la Modalidad 40 durante los próximos seis meses. Con base en ese estudio, las autoridades determinarán si hacen falta cambios adicionales y prepararán una propuesta normativa. El reto será equilibrar la sostenibilidad financiera del sistema con la protección de los derechos de los trabajadores y la certeza jurídica para quienes planean su retiro.



