México se ausenta de cumbre antiterrorismo en EU marcada por críticas a la izquierda radical
Por EDITOR Julio 17, 2026 36
México no participó en una cumbre internacional sobre terrorismo político organizada por el gobierno de Estados Unidos, un encuentro en el que autoridades estadounidenses analizaron el resurgimiento de la violencia política atribuida a grupos de extrema izquierda y revisaron diversos casos de seguridad hemisférica.
De acuerdo con la información difundida, representantes de 67 países fueron convocados a la reunión. Entre las naciones latinoamericanas que asistieron se encuentran Argentina, Belice, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. México, Brasil y Singapur no estuvieron presentes.
Fuentes diplomáticas mexicanas señalaron que la ausencia obedeció a motivos de agenda del canciller Roberto Velasco, quien habría comunicado previamente su imposibilidad para asistir. Hasta el momento, el Gobierno de México no ha informado sobre un cambio en su política de cooperación internacional en materia de combate al terrorismo.
Durante el encuentro, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo que el terrorismo político asociado a la extrema izquierda representa un fenómeno que, a su juicio, ha sido subestimado durante los últimos años. En su intervención también hizo referencia a antecedentes de violencia política registrados en América Latina durante el siglo XX.
La reunión también abordó el caso de la masacre de Bavispe, ocurrida en Sonora en 2019, en la que fueron asesinados integrantes de las familias LeBarón y Langford. Funcionarios estadounidenses reiteraron su postura sobre la clasificación de determinados grupos criminales como organizaciones terroristas, un tema que mantiene implicaciones para la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La ausencia de México adquiere relevancia porque la relación en seguridad con Estados Unidos atraviesa una etapa de alta coordinación en asuntos como combate al tráfico de drogas, armas, migración y delincuencia organizada. La no participación en un foro específico no implica necesariamente un cambio en esa cooperación, aunque sí puede generar lecturas políticas en ambos países.
Más allá del encuentro, el episodio refleja cómo la agenda internacional de seguridad incorpora cada vez más debates sobre terrorismo, crimen organizado y violencia política. Para México, el reto continuará siendo mantener la colaboración con sus socios estratégicos sin modificar los principios que históricamente han guiado su política exterior.



