La bomba silenciosa de las pensiones: el pasivo que amenaza las finanzas públicas de México
Por EDITOR Febrero 9, 2026 58
El sistema de pensiones en México se perfila como uno de los mayores desafíos financieros para el Estado en los próximos años. Especialistas advierten que el país ya enfrenta una presión creciente por el pago de jubilaciones, un gasto que avanza de forma sostenida y que comienza a competir directamente con otras prioridades del presupuesto público.
Durante 2025, el desembolso federal destinado a pensiones y jubilaciones superó los 1.6 billones de pesos, una cifra que mantiene una tendencia ascendente y que refleja el envejecimiento de la población, así como la carga heredada de regímenes laborales con beneficios amplios y poco sostenibles en el largo plazo.
Analistas financieros señalan que México se aproxima a un punto crítico, en el que el número de personas jubiladas bajo esquemas tradicionales seguirá creciendo, mientras que las nuevas generaciones, con trayectorias laborales más inestables y menores aportaciones, difícilmente podrán equilibrar el sistema.
Este escenario reduce el margen de maniobra del gobierno federal, ya que una proporción cada vez mayor del gasto público se destina a cubrir compromisos pensionarios, limitando recursos para inversión, infraestructura, salud o educación.
Aunque las reformas implementadas en años recientes buscan fortalecer el ahorro individual y reducir la presión futura, expertos coinciden en que sus efectos serán graduales y no resuelven el problema inmediato. En el corto plazo, el reto consiste en administrar un sistema que demanda más recursos cada año, en un contexto de finanzas públicas presionadas y crecimiento económico moderado.
La discusión sobre las pensiones vuelve así al centro del debate económico: cómo garantizar ingresos dignos para los jubilados sin comprometer la estabilidad fiscal del país ni trasladar una carga insostenible a las próximas generaciones.

