Inflación sorprende a la baja y fortalece expectativa de nuevos recortes de Banxico
Por EDITOR Julio 10, 2026 49
La inflación en México volvió a moderarse durante junio y se ubicó en 3.37% anual, su nivel más bajo en cinco años y medio, fortaleciendo las expectativas de que el Banco de México (Banxico) continúe con el ciclo de reducción de tasas de interés durante la segunda mitad de 2026.
Los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que la desaceleración respondió principalmente a una disminución en los precios de los productos agropecuarios, lo que contribuyó a aliviar las presiones sobre el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
En términos mensuales, los precios al consumidor registraron una caída de 0.27%, la mayor disminución para un mes de junio desde que existe registro, reflejando un comportamiento favorable en diversos productos de la canasta básica y alimentos frescos.
Aunque la inflación general mostró una reducción significativa, la inflación subyacente, que excluye bienes con alta volatilidad y es uno de los principales indicadores observados por Banxico, se ubicó en 4.03% anual. Analistas advierten que el componente de servicios continúa mostrando resistencia y será uno de los principales factores que el banco central evaluará en sus próximas decisiones de política monetaria.
Tras conocerse las cifras, diversas instituciones financieras ajustaron a la baja sus previsiones de inflación para el cierre de 2026 y consideran que el entorno abre espacio para que Banxico continúe flexibilizando su postura monetaria si la tendencia de desaceleración se mantiene durante los próximos meses.
La moderación de la inflación también representa un alivio para los consumidores, ya que reduce la presión sobre el poder adquisitivo de los hogares y mejora las condiciones para el consumo interno, uno de los motores de la actividad económica nacional.
No obstante, especialistas advierten que persisten riesgos externos relacionados con los precios internacionales de energéticos, alimentos y la incertidumbre comercial global, factores que podrían modificar el comportamiento de la inflación en el segundo semestre del año.


