España golpea la banca clandestina que financiaba al narco internacional
Por EDITOR Septiembre 8, 2026 66
La investigación comenzó con un cargamento de cocaína oculto en un buque hundido frente a Gijón y terminó llevando a los investigadores hasta la llamada “Banca de Dubái”, una red financiera clandestina que operaba fuera del sistema bancario convencional. Hay 21 detenidos y 20 millones de euros en activos identificados, incautados o bloqueados.
Una investigación que comenzó con casi dos toneladas de cocaína terminó revelando una infraestructura financiera capaz de mover valor entre distintos países al margen del sistema bancario tradicional. La Policía Nacional española, con apoyo de Europol y autoridades de varios países, desmanteló parte de la estructura conocida como la “Banca de Dubái”, señalada como una red clandestina utilizada para financiar operaciones de narcotráfico y mover ganancias de actividades criminales.
El operativo dejó 21 detenidos por delitos relacionados con organización criminal, narcotráfico y blanqueo de capitales. Quince fueron detenidos en España durante la operación del 22 de julio y otros seis mediante órdenes internacionales ejecutadas en Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Países Bajos. Europol identificó entre los arrestados a un presunto integrante clave de la “Banca de Dubái”, considerado un objetivo de alto valor.
El origen de la investigación se remonta a febrero de 2021, cuando agentes españoles interceptaron el buque Nehir frente a la costa española y encontraron 1,835 kilogramos de cocaína. Después de que la embarcación fuera trasladada al puerto de Gijón, terminó hundiéndose. Los investigadores descubrieron posteriormente que dentro del barco permanecían ocultos otros 1,650 kilogramos de cocaína, que presuntamente fueron recuperados después del hundimiento. En conjunto, el cargamento estaba relacionado con cerca de 3.5 toneladas de cocaína procedentes de Sudamérica.
Seguir la ruta financiera del cargamento llevó a los investigadores mucho más arriba dentro de la estructura criminal. El caso permitió identificar una red de intermediarios que podía poner grandes cantidades de dinero a disposición de organizaciones criminales en diferentes países sin necesidad de realizar cada operación mediante transferencias bancarias internacionales convencionales.
La llamada “Banca de Dubái” funcionaba mediante intermediarios que compensaban operaciones entre distintas jurisdicciones. Una persona podía entregar efectivo en un país mientras un intermediario pagaba una cantidad equivalente en otro. Posteriormente, los saldos entre los operadores podían compensarse mediante empresas, cuentas bancarias, operaciones comerciales, efectivo u otros activos. Los investigadores también detectaron mecanismos de identificación para las entregas de efectivo mediante códigos asociados incluso al número de serie de billetes.
Uno de los datos más llamativos de la investigación es el volumen de operaciones con criptomonedas detectado por las autoridades: dos billones de dólares, de acuerdo con información difundida por la Policía española. Esta cifra corresponde a movimientos identificados en criptoactivos y no significa que esa cantidad haya sido decomisada ni que todo ese volumen corresponda a dinero del narcotráfico. Los activos identificados, incautados o bloqueados en la investigación ascienden a unos 20 millones de euros.
Entre los bienes localizados figuran 48 inmuebles con un valor superior a 14 millones de euros, vehículos de alta gama por más de 1.6 millones y 121 cuentas bancarias que contenían alrededor de 2.3 millones de euros. También fueron asegurados efectivo, joyas y relojes de lujo. La investigación identificó además una propiedad de lujo en Ibiza presuntamente adquirida con fondos ilícitos.
La operación, denominada DRAKKAR, contó con la participación de unidades españolas especializadas en narcotráfico y delincuencia económica, además de Europol, Interpol y cuerpos de Países Bajos, Bélgica, Estados Unidos, Reino Unido y Escocia. Europol había creado desde octubre de 2024 una fuerza operativa especializada para apoyar la investigación financiera y rastrear los activos vinculados a la estructura.
El alcance de la operación va más allá del decomiso de cocaína. El objetivo fue llegar a la infraestructura que permite financiar los cargamentos antes de que lleguen a Europa y mover las ganancias después de su venta. La investigación continúa abierta y las autoridades no descartan nuevas detenciones ni nuevas órdenes internacionales.
Compartir
China usa a México como ruta de entrada a EU


