El ISR cae 5.6 por ciento y limita el crecimiento de los ingresos públicos
Por EDITOR Octubre 1, 2026 44
Entre enero y agosto de 2026, los ingresos presupuestarios sumaron 5.66 billones de pesos, mientras el gasto alcanzó 6.40 billones; la recaudación tributaria avanzó apenas 0.6% real.
La recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) cayó 5.6 por ciento anual entre enero y agosto de 2026, convirtiéndose en uno de los principales frenos para el crecimiento de los ingresos tributarios durante el periodo. De acuerdo con las cifras de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público citadas en el reporte, los ingresos presupuestarios acumularon 5.66 billones de pesos.
El retroceso del ISR contrastó con un avance real de apenas 0.6 por ciento en los ingresos tributarios. El resultado muestra una menor capacidad de los impuestos para aportar crecimiento a las finanzas públicas, aun cuando la recaudación total mantiene una trayectoria ascendente frente a los niveles registrados en años anteriores.
Los ingresos presupuestarios pasaron de 5.59 billones de pesos entre enero y agosto de 2025 a 5.66 billones en el mismo periodo de 2026. El crecimiento real reportado para este año es de 1.3 por ciento, de acuerdo con la información presentada con base en cifras de Hacienda.
El comportamiento de los ingresos también refleja una composición distinta entre sus principales fuentes. Mientras la recaudación tributaria tuvo un crecimiento limitado, los ingresos petroleros aumentaron 10.5 por ciento durante el periodo, hasta alcanzar los 690 mil 403 millones reportados en el documento.
Del lado del gasto, el sector público ejerció 6.40 billones de pesos entre enero y agosto, por encima de los ingresos acumulados en el mismo periodo. El gasto registró una variación real de menos 3.3 por ciento frente al mismo lapso de 2025, de acuerdo con las cifras de Hacienda.
La diferencia entre ingresos y gasto implica un desbalance presupuestario de aproximadamente 740 mil millones de pesos durante los primeros ocho meses del año. Este monto es una resta aritmética a partir de las cifras presentadas —6.40 billones de gasto frente a 5.66 billones de ingresos— y no una cifra de déficit oficial anual.
El comportamiento de los ingresos adquiere relevancia porque ocurre mientras el Gobierno federal mantiene la necesidad de contener el déficit fiscal. Un crecimiento tributario reducido limita el margen para financiar gasto público sin recurrir a otras fuentes de ingreso, ajustes presupuestarios o mayor endeudamiento.
El dato que deberá seguirse en los próximos meses será la capacidad de la recaudación para recuperar dinamismo, particularmente en el ISR. La evolución de los ingresos frente al gasto será determinante para conocer qué tan rápido puede reducirse la presión sobre las finanzas públicas y cuál será el espacio fiscal disponible para el cierre de 2026.
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