Arrancan los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 entre espectáculo, tensión social y competencia anticipada
Por EDITOR Febrero 6, 2026 184
Los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 inician oficialmente este viernes con una ceremonia de apertura inédita en la historia olímpica, marcada por una puesta en escena multinodal, competencias adelantadas y un contexto social que acompaña —y tensiona— al mayor evento deportivo del invierno.
La inauguración se celebra en el estadio San Siro, en Milán, pero el encendido del pebetero se realiza de forma simultánea en Milán y Cortina d’Ampezzo, una señal del modelo descentralizado con el que Italia apuesta por estos Juegos. La narrativa oficial gira en torno a la armonía, la sustentabilidad y la cooperación internacional, aunque fuera del protocolo olímpico también se han registrado protestas sociales vinculadas al costo del evento y su impacto urbano.
Más allá del espectáculo, la competencia ya comenzó. Disciplinas como curling y patinaje artístico abrieron actividad antes de la ceremonia formal, con actuaciones destacadas de Estados Unidos y Japón, que desde el arranque se perfilan como potencias dominantes en el medallero. El calendario contempla 16 días de competencia, con cerca de 3 mil atletasde más de 90 países.
Para Italia, estos Juegos representan una vitrina estratégica: no solo deportiva, sino económica y geopolítica. La organización busca consolidar su imagen como anfitrión eficiente en eventos de gran escala, mientras el Comité Olímpico Internacional pone a prueba un modelo más austero y distribuido, en contraste con ediciones anteriores marcadas por sobrecostos.
En el plano latinoamericano, la expectativa es moderada. México no figura como contendiente en el medallero, pero mantiene presencia simbólica en disciplinas de hielo y nieve, además de una cobertura mediática enfocada en el impacto global del evento y su lectura económica y política.
Así, Milano-Cortina 2026 arranca con una combinación de deporte de élite, mensaje institucional y realidades externas que recuerdan que, incluso en el olimpismo, el contexto importa tanto como la competencia.
