Una fortuna en bitcoin, el móvil que la Fiscalía sigue tras el crimen de Jonathan Meléndez
Por EDITOR Septiembre 5, 2026 243
La investigación reconstruye una operación planeada con anticipación: dos detenidos habrían buscado una “caja fría” con criptomonedas, huyeron en un vehículo con placas sobrepuestas y horas después uno de ellos intentó cenar tacos en la Ciudad de México.
La investigación por el multihomicidio de Jonathan Meléndez y su familia comienza a dibujar una hipótesis central: un supuesto botín millonario en criptomonedas habría llevado a los agresores hasta el departamento del músico en Atizapán de Zaragoza. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México sostiene que Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” buscaban una llamada “caja fría” que presuntamente almacenaba millones de dólares en Bitcoin.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el ataque no habría sido improvisado. Desde días previos, Diego Sebastián “N” habría pedido a Gerardo “N” conseguir desarmadores, dispositivos electrónicos, cinchos, guantes y cubrebocas. La investigación sostiene que esos objetos guardan relación con los elementos utilizados para someter a las víctimas y con indicios encontrados posteriormente en el vehículo utilizado para escapar.
El acceso al inmueble habría sido facilitado por una relación de confianza. Las cámaras del fraccionamiento Grand Viure registraron el ingreso de ambos hombres y, según la Fiscalía, Diego Sebastián pudo subir al departamento después de que la esposa de Jonathan autorizara su entrada mediante una llamada telefónica. La investigación ubica entre las 17:30 y las 20:00 horas el intervalo estimado en que ocurrieron las muertes.
La hipótesis económica también tiene una segunda pieza: según la autoridad, Diego Sebastián habría ofrecido a Gerardo dos millones de pesos por colaborar. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que existía una relación comercial entre uno de los detenidos y Jonathan Meléndez y señaló que había una exigencia de dinero y amenazas, aunque la cantidad exacta del supuesto adeudo todavía no ha sido precisada.
La salida del inmueble quedó igualmente registrada en la investigación. A las 19:41 horas, Diego Sebastián habría sido captado en el estacionamiento y dos minutos después el Kia gris abandonó el conjunto. La Fiscalía sostiene que el vehículo tenía placas sobrepuestas y que uno de los detenidos habría utilizado un arma para intimidar al personal de seguridad y evitar que revisaran la unidad. El automóvil fue localizado posteriormente en Tecámac.
Uno de los detalles que más revela la secuencia posterior ocurrió ya en la Ciudad de México. Según la reconstrucción ministerial, después de abandonar Atizapán, Diego Sebastián habría intentado comer tacos en un establecimiento de la avenida Mixcoac; al encontrarlo cerrado, continuó hacia la colonia Del Valle. El dato forma parte de la ruta reconstruida por las autoridades y no modifica por sí mismo la investigación sobre el móvil.
La captura de ambos sospechosos se produjo después de 8 horas y 45 minutos de actos de investigación, de acuerdo con la Fiscalía citada por La Crónica. Los dos fueron ingresados al penal de Barrientos y quedaron a disposición de la autoridad judicial. La audiencia inicial para formular la imputación fue fijada para las 12:30 horas de este sábado 5 de septiembre.
El punto que ahora deberá probarse ante un juez es si la hipótesis económica de la Fiscalía —la búsqueda de las criptomonedas— puede sostenerse con evidencia suficiente para explicar la planeación, ejecución y posterior huida. Hasta ahora, las autoridades han presentado una línea de investigación y elementos que vinculan a los dos detenidos, pero la responsabilidad penal definitiva corresponderá determinarla al Poder Judicial.


