Trump toma control del petróleo venezolano
Por EDITOR Agosto 29, 2026 31
Donald Trump anunció un acuerdo con Venezuela que dará a Estados Unidos el control mayoritario de más de 65 mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo, en una operación que amplía de manera inédita la influencia de Washington sobre el sector energético venezolano.
El acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos mediante una nueva asociación con participación estadounidense y privada. De acuerdo con información divulgada por autoridades venezolanas, la operación podría atraer más de 100 mil millones de dólares en inversión privada y generar alrededor de 209 mil millones de dólares en ingresos fiscales para Venezuela.
Trump presentó la operación como “el mayor acuerdo petrolero de la historia” y aseguró que permitirá incrementar el suministro de crudo hacia Estados Unidos y contribuir a reducir los precios de la gasolina. El mandatario también sostuvo que la operación no representará un costo para los contribuyentes estadounidenses.
La magnitud del acuerdo se explica por el tamaño de las reservas venezolanas. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, superiores a los 300 mil millones de barriles, aunque su producción se encuentra muy por debajo de su potencial debido a años de falta de inversión, deterioro de infraestructura y sanciones. Actualmente produce alrededor de 1.25 millones de barriles diarios.
Para Washington, el acuerdo tiene una dimensión que va más allá del negocio petrolero. El acceso a nuevas fuentes de crudo permitiría reforzar el suministro de sus refinerías y contribuir a la recuperación de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, que se encuentra bajo presión. También coloca a Venezuela dentro de una nueva arquitectura energética directamente vinculada con los intereses estadounidenses.
La estructura definitiva de la operación todavía presenta interrogantes. Reuters reportó que el esquema podría enfrentar desafíos legales y constitucionales en Venezuela, donde el Estado mantiene atribuciones centrales sobre la industria petrolera. Tampoco se han detallado completamente las empresas participantes, los campos específicos ni el mecanismo mediante el cual Estados Unidos ejercerá el control mayoritario.
El acuerdo también representa una apuesta de alto riesgo. Reactivar la producción venezolana requiere inversiones enormes, rehabilitar infraestructura deteriorada y superar problemas logísticos y de seguridad que durante años han alejado a grandes compañías internacionales. El aumento significativo de la producción, por tanto, no será inmediato.
La operación modifica, en cualquier caso, el mapa energético del continente. Estados Unidos no solamente busca comprar petróleo venezolano: pretende tener una posición dominante en el desarrollo de una parte sustancial de las reservas de un país que concentra una de las mayores riquezas energéticas del planeta.
Compartir
Una carrera vale hasta cinco veces más en EU
Motín militar pone en jaque a Níger


