Tren Maya acelera nuevas expropiaciones en Quintana Roo y Yucatán para expandir corredor de carga
Por EDITOR Mayo 15, 2026 34
El gobierno federal continúa ampliando el Tren Maya mediante nuevas expropiaciones de tierras ejidales en Quintana Roo y Yucatán, en una etapa donde el proyecto comienza a transformarse oficialmente en un corredor ferroviario de carga y operación estratégica para el sureste mexicano.
Los decretos publicados este viernes en el Diario Oficial de la Federación autorizan la expropiación de terrenos pertenecientes a núcleos ejidales de:
- Holcá, en Yucatán,
- Leona Vicario, en Puerto Morelos,
- y Aarón Merino Fernández, en Bacalar.
En total, las nuevas superficies expropiadas superan las:
- 5 hectáreas de tierras ejidales de uso común,
destinadas a: - infraestructura ferroviaria,
- derechos de vía,
- operación del Tren Maya,
- obras complementarias,
- y expansión del sistema de carga.
Uno de los casos más relevantes ocurre en el ejido “Leona Vicario”, municipio de Puerto Morelos, Quintana Roo.
Ahí, el gobierno expropió:
- 02-46-20 hectáreas de terrenos de temporal de uso común.
El DOF establece además que la indemnización calculada por el Indaabin asciende a:
- 890 mil 95 pesos.
En Bacalar, el ejido “Aarón Merino Fernández” perderá:
- 02-38-68 hectáreas para obras vinculadas al tramo 6 Tulum-Chetumal.
Mientras que en Holcá, Yucatán, también se autoriza la ocupación de tierras para expansión ferroviaria.
Pero el debate ya no gira únicamente sobre infraestructura.
Ahora el centro de la discusión es:
qué impacto tendrá la expansión territorial del Tren Maya sobre:
- comunidades ejidales,
- ecosistemas,
- reservas naturales,
- y zonas ambientalmente sensibles del sureste.
Especialmente porque varios de los terrenos intervenidos se ubican cerca de corredores selváticos, zonas de recarga hídrica y regiones vinculadas al sistema ecológico del Caribe mexicano.
El propio DOF reconoce que el Tren Maya busca consolidarse como:
“un importante medio de transporte de carga”.
Eso cambia completamente la dimensión del proyecto.
Porque ya no se trata solo de turismo.
Ahora el objetivo incluye:
- logística,
- mercancías,
- transporte ferroviario industrial,
- y conectividad comercial regional.
El gobierno sostiene que las expropiaciones cumplen una función de utilidad pública y que el proyecto:
- reducirá pobreza,
- generará empleo,
- impulsará desarrollo regional,
- y fortalecerá conectividad del sureste.
Incluso el decreto afirma que el Tren Maya servirá como:
“corredor humanitario” para comunidades indígenas y afromexicanas del sureste.
Sin embargo, organizaciones ambientales y sociales han advertido durante años sobre:
- fragmentación de selva,
- presión urbana,
- afectación de fauna,
- crecimiento inmobiliario,
- y cambios territoriales acelerados alrededor de la ruta ferroviaria.
La lectura de fondo es contundente:
México está redefiniendo territorialmente el sureste mediante infraestructura ferroviaria, expansión logística y control estratégico regional.
A corto plazo:
- continuarán expropiaciones,
- crecerán obras complementarias,
- y aumentará ocupación territorial vinculada al tren.
A mediano plazo:
- podría intensificarse presión urbana y ambiental,
- aumentar desarrollo industrial,
- y expandirse corredores de carga.
Y a largo plazo:
el Tren Maya podría transformar completamente el equilibrio económico, territorial y ambiental del sureste mexicano.
La señal que deja el DOF es clara:
la expansión del Tren Maya ya no solo mueve vías ferroviarias.
También comienza a redibujar el mapa social y territorial del sur del país.
Compartir
México autoriza ingreso de tropas de Estados Unidos, operación Anfibio FÉNIX en Campeche
Rusia asegura haber repelido ataque masivo con drones ucranianos
