Senado aprueba nacionalidad única para candidatos a Presidencia y gubernaturas
Por EDITOR Septiembre 30, 2026 46
La reforma constitucional obtuvo 86 votos a favor y 42 en contra y fue enviada a los congresos estatales; de aprobarse el proceso constitucional, el nuevo requisito aplicaría desde las elecciones de 2028.
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El Senado aprobó la reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para quienes busquen la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. El dictamen obtuvo 86 votos a favor y 42 en contra y ahora continuará su trámite ante los congresos estatales.
La modificación plantea cambios a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Los aspirantes deberán ser mexicanos por nacimiento y, si cuentan con otra nacionalidad, renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos. La propuesta también contempla restricciones al uso de pasaportes o documentos de identidad extranjeros y al ejercicio de derechos políticos derivados de otra ciudadanía.
El cambio no elimina la doble nacionalidad para los mexicanos en general. La modificación se concentra en quienes pretendan ocupar los principales cargos ejecutivos del país y de las entidades federativas. El oficialismo sostiene que se trata de establecer un vínculo jurídico exclusivo con México para quienes encabecen esos gobiernos.
La votación estuvo marcada además por la participación de suplentes de algunos senadores que no estuvieron presentes. De acuerdo con reportes sobre la sesión, entre ellos estuvieron los casos de Cecilia Guadiana, Virgilio Mendoza y Karina Ruiz. La mayoría requerida fue alcanzada con los 86 votos registrados a favor.
La oposición cuestionó el alcance de la reforma y sostuvo que puede limitar derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad, particularmente de quienes mantienen vínculos con comunidades migrantes. También se planteó que exigir la renuncia a una ciudadanía extranjera puede sujetar el registro de una candidatura a procedimientos ante otro Estado.
El cambio ya había sido aprobado por la Cámara de Diputados el 22 de septiembre. En esa instancia obtuvo 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención en lo general. El régimen transitorio establece que las nuevas disposiciones se aplicarían a partir del proceso electoral de 2028.
La reforma todavía no entra en vigor. Al tratarse de una modificación constitucional, deberá ser aprobada por la mayoría de las legislaturas estatales y posteriormente continuar con las etapas correspondientes para su promulgación y publicación. El proyecto contempla además un plazo de 90 días para adecuar la legislación secundaria una vez que entre en vigor.
El siguiente punto de atención será, por tanto, el comportamiento de los congresos estatales. El debate deja abierta una discusión que trasciende la elección de 2028: hasta dónde puede condicionarse el acceso a cargos de elección popular por la relación jurídica que un ciudadano mantiene con otro país, sin modificar el reconocimiento general de la doble nacionalidad en México.

