Senado abre la puerta a restringir el efectivo; Hacienda decidirá en qué sectores
Por EDITOR Octubre 21, 2026 36
La nueva Ley de Economía Digital fue aprobada con 73 votos a favor y 34 en contra. La Secretaría de Hacienda tendrá 15 días hábiles, una vez que entre en vigor, para determinar las actividades donde los pagos electrónicos podrán ser la única opción.
El Senado aprobó la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una reforma que busca ampliar el uso de tarjetas, transferencias y otras herramientas digitales, pero que también faculta a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para determinar en qué sectores el efectivo dejará de ser una forma de pago permitida.
La minuta fue avalada con 73 votos a favor y 34 en contra y enviada al Ejecutivo federal para su promulgación. La aprobación se produjo en medio de cuestionamientos de legisladores de oposición y del morenista Ricardo Sheffield, quienes advirtieron sobre los riesgos de otorgar a Hacienda la facultad de decidir dónde podrán utilizarse exclusivamente medios electrónicos.
La legislación no establece la desaparición inmediata y generalizada de los billetes y monedas. En cambio, permite que la dependencia federal determine los sectores estratégicos y las actividades relevantes donde los pagos digitales podrán convertirse en la única modalidad aceptada, bajo condiciones y plazos de transición específicos.
Una vez que el decreto entre en vigor, Hacienda dispondrá de 15 días hábiles para definir los sectores y actividades correspondientes. Posteriormente, las autoridades competentes tendrán otros 15 días hábiles para emitir las disposiciones necesarias y establecer los mecanismos de transición.
El cambio podría tener implicaciones para pequeños comercios, tianguis y negocios de la economía informal, donde el efectivo continúa siendo un medio de pago cotidiano. Durante la discusión legislativa, el senador panista Francisco Ramírez Acuña advirtió sobre las dificultades que podrían enfrentar estos establecimientos y cuestionó que se impulse la transición sin resolver las brechas de conectividad y acceso a servicios financieros.
Entre las preocupaciones planteadas por los críticos están los costos de las terminales, las comisiones por transacción y la falta de infraestructura bancaria o de internet en algunas comunidades. También señalaron que la obligatoriedad de los pagos digitales podría incrementar la dependencia de intermediarios financieros y ampliar la trazabilidad de las operaciones económicas.
Los defensores de la reforma sostienen que el uso de herramientas electrónicas puede facilitar las transacciones, mejorar los registros de ingresos de los negocios y contribuir a la inclusión financiera. Durante el debate, legisladores favorables a la iniciativa destacaron la infraestructura existente, como el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), CoDi y Dimo, aunque reconocieron que su aprovechamiento todavía no es generalizado.
La norma contempla que, ante una contingencia técnica o de conectividad que impida recibir pagos electrónicos, se permita temporalmente el uso de efectivo o cheques. El alcance práctico del cambio dependerá de las disposiciones que emita Hacienda, de los sectores que seleccione y de las condiciones que establezca para la transición.
Con la aprobación del Senado, la discusión pasa ahora a la implementación de la ley. La cuestión central será cómo se aplicará la obligatoriedad de los pagos digitales en una economía donde conviven empresas con infraestructura tecnológica, pequeños negocios con recursos limitados y comunidades con acceso desigual a servicios bancarios y conectividad.
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