Rusia descarta peste en muerte de técnica de laboratorio, pero mantiene vigilancia sanitaria
Por EDITOR Octubre 5, 2026 43
La trabajadora del Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk murió de una neumonía de origen desconocido; cerca de 200 personas fueron puestas bajo observación mientras continúan las pruebas.
La muerte de una técnica de laboratorio del Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk activó medidas sanitarias en Siberia y puso bajo vigilancia a cerca de 200 personas, pero hasta ahora las autoridades rusas no han confirmado un caso de peste neumónica. La agencia sanitaria Rospotrebnadzor informó que la causa de muerte fue una neumonía de etiología desconocida y que las pruebas realizadas no encontraron microorganismos relacionados con la actividad profesional de la trabajadora.
La mujer, identificada por medios rusos como Darya Shipilova, de 28 años, murió el 2 de octubre en un hospital de Shelekhov, localidad cercana a Irkutsk. Su trabajo en un instituto especializado en el estudio de la peste convirtió el fallecimiento en un asunto de preocupación sanitaria y alimentó versiones sobre un posible contagio con Yersinia pestis, la bacteria que provoca la enfermedad.
La versión que detonó la alarma señalaba que Shipilova habría sufrido un accidente durante la manipulación de material biológico, incluido el supuesto rompimiento de un tubo que contenía el agente de la peste. Sin embargo, Rospotrebnadzor negó que hubiera ocurrido un accidente con microorganismos patógenos en el instituto y aseguró que sus investigaciones no encontraron evidencia que vinculara la enfermedad con el trabajo de la técnica.
La respuesta de las autoridades incluyó medidas preventivas en hospitales y el seguimiento médico de las personas que tuvieron contacto con la fallecida. Reuters reportó que alrededor de 200 personas fueron sometidas a vigilancia y que, hasta ahora, no se habían detectado nuevos casos de una enfermedad infecciosa vinculada con el episodio. Entre las personas evaluadas se identificaron algunos casos de Covid-19 y rinovirus, pero no peste.
La situación generó además versiones contradictorias en medios locales y redes sociales. Algunas publicaciones llegaron a presentar el episodio como un posible brote de peste neumónica, mientras las autoridades sanitarias insistieron en que la situación epidemiológica en la región se encontraba bajo control. Rospotrebnadzor señaló que entre los trabajadores del instituto tampoco se habían registrado, durante los días posteriores, consultas por enfermedades infecciosas.
La preocupación no es menor porque la peste continúa siendo una enfermedad presente en determinados focos animales de Siberia, aunque los casos humanos son poco frecuentes y pueden tratarse con antibióticos cuando se detectan oportunamente. La forma neumónica requiere especial atención porque puede transmitirse entre personas, lo que explica la rapidez con la que las autoridades adoptaron medidas preventivas ante una sospecha que, hasta ahora, no ha sido confirmada.
Por ahora, el dato central es que Rusia mantiene vigilancia sanitaria por la muerte de una trabajadora de un instituto especializado en peste, pero la evidencia oficial disponible no acredita que haya muerto por peste neumónica ni que haya existido un accidente de laboratorio. La investigación deberá determinar el origen de la neumonía y mantener bajo observación a los contactos mientras las autoridades completan las pruebas.

