Querétaro encabeza la calidad laboral; el sur sigue rezagado
Por EDITOR Septiembre 4, 2026 78
Nuevo León, Jalisco y Colima completan el grupo de estados con mejor desempeño; Guerrero, Campeche, Tlaxcala y Tabasco permanecen en el nivel más bajo.
El mercado laboral mexicano mantiene una brecha profunda entre regiones. Durante el segundo trimestre de 2026, Querétaro, Nuevo León, Jalisco y Colima fueron las únicas entidades que alcanzaron el nivel alto en el Índice de Calidad y Competencia de la Ocupación Estatal (ICCOE), mientras cuatro estados del sur y sureste quedaron en el nivel más bajo.
Querétaro recuperó el primer lugar nacional con 82.4 puntos sobre 100, después de que Jalisco lo había desplazado durante el primer trimestre. Nuevo León obtuvo 82 puntos, Jalisco 81.3 y Colima 80.5. Los cuatro fueron los únicos estados clasificados en el semáforo verde del indicador.
El desempeño de Querétaro está relacionado con la fortaleza de sectores como el automotriz y aeroespacial, además de indicadores laborales favorables. El estado registró una tasa de subocupación de apenas 1.34 por ciento y una tasa de presión general de 3.17 por ciento de la población económicamente activa.
Nuevo León destaca por otra combinación: presentó la menor tasa de informalidad laboral, de 34.83 por ciento, y la mayor proporción de trabajadores asalariados, con 78.31 por ciento. Su principal debilidad fue la desocupación, que llegó a 5.63 por ciento.
Jalisco, por su parte, obtuvo las menores tasas nacionales de ocupación parcial y desocupación, con 5.66 por ciento, y de presión general, con 3.13 por ciento. Colima completó el grupo de los líderes con una de las tasas más bajas de ocupación en el sector informal y una desocupación de apenas 1.58 por ciento.
La fotografía cambia en la parte baja del ranking. Guerrero, Campeche, Tlaxcala y Tabasco fueron las cuatro entidades clasificadas en el nivel bajo del ICCOE. En medio de ambos extremos quedaron 16 estados en semáforo naranja y ocho en amarillo, lo que revela que las condiciones laborales siguen siendo muy desiguales entre las distintas regiones del país.
El contraste también muestra que tener empleo no necesariamente significa tener un mercado laboral competitivo. El índice considera variables relacionadas con informalidad, subocupación, desocupación, presión laboral, condiciones críticas y otras características de la ocupación. Por ello, el desempeño de una entidad depende tanto de la cantidad de empleos como de qué tan estables, formales y productivos son.
El desafío para los estados rezagados es mayor: atraer inversión y generar puestos de trabajo no basta si éstos permanecen concentrados en la informalidad o en actividades de baja productividad. Para las entidades líderes, el reto consiste en conservar su ventaja mientras enfrentan la competencia por nuevas inversiones, talento y cadenas productivas.
Compartir
México rompe récord y coloca 60 mil mdd en EU en un solo mes


