
Pezeshkian gana la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Irán
Por EDITOR Julio 6, 2024 46Este sábado, el reformista Masoud Pezeshkian ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Irán, superando a Saeed Jalili. Jalili había prometido acercarse a Occidente y suavizar la ley del velo obligatorio, en un contexto de sanciones y protestas que han ejercido presión sobre la República Islámica. Durante su campaña, Pezeshkian no planteó cambios drásticos en la teocracia chií de Irán y ha sostenido que el ayatolá Alí Jamenei es el árbitro final en los asuntos del Estado. No obstante, incluso sus modestos objetivos enfrentarán desafíos debido a la predominancia de la línea dura en el Gobierno iraní, el conflicto entre Israel y Hamás en Gaza, y las preocupaciones occidentales sobre el enriquecimiento de uranio en Irán, acercándose a niveles necesarios para la fabricación de armas nucleares. Los seguidores de Pezeshkian, un cardiocirujano y veterano legislador, celebraron en las calles de Teherán y otras ciudades antes del amanecer al conocer su ventaja sobre Jalili, un exnegociador nuclear. “Querido pueblo de Irán, las elecciones han terminado y esto es solo el comienzo de nuestra cooperación”, escribió Pezeshkian en la plataforma social X, que sigue prohibida en Irán. “El difícil camino que nos espera no será fácil si no es con vuestra compañía, empatía y confianza. Os tiendo la mano y juro por mi honor que no os dejaré solos en este camino. No me dejéis solo”. La victoria de Pezeshkian llega en un momento delicado para Irán, con tensiones en Oriente Próximo debido a la guerra entre Israel y Hamás, el avance del programa nuclear iraní y las próximas elecciones en Estados Unidos, que podrían afectar las relaciones entre Teherán y Washington. Además, aunque Pezeshkian ganó, no fue una derrota completa para Jalili, lo que implica que deberá navegar cuidadosamente en la política interna de Irán, ya que Pezeshkian no tiene experiencia en altos cargos de seguridad, a diferencia de Jalili. La primera vuelta de las elecciones, celebrada el 28 de junio, registró la participación más baja en la historia de la República Islámica desde la Revolución de 1979. Las autoridades iraníes han señalado históricamente la participación electoral como un signo de apoyo a la teocracia chií del país, que ha estado bajo presión por años de sanciones, protestas masivas y represión contra los disidentes. Funcionarios del Gobierno, incluyendo al líder supremo Jamenei, predijeron una mayor participación al inicio de la votación, y la televisión estatal mostró imágenes de colas modestas en algunos centros de votación. Sin embargo, la participación fue del 49.6%, una cifra históricamente baja para unas elecciones presidenciales en Irán. Además, se registraron 607,575 votos nulos, generalmente interpretados como una protesta de aquellos que se sienten obligados a votar pero rechazan a ambos candidatos.