Petróleo sobre 100 dólares y una Fed más dura cambian el pulso del peso
Por EDITOR Septiembre 17, 2026 290
La mezcla mexicana llegó a 107.51 dólares el 15 de septiembre y bajó a 105.41 el 16; mientras tanto, la Reserva Federal elevó su tasa a 3.75–4%, en un nuevo escenario de presión sobre inflación, dólar y activos mexicanos.
El petróleo dejó de ser únicamente una fuente de ingresos adicionales para México y volvió a convertirse en una variable de riesgo para la inflación. La mezcla mexicana de exportación cerró el 15 de septiembre en 107.51 dólares por barril y el 16 se ubicó en 105.41, todavía por encima de la barrera de los 100 dólares. Pemex reporta esta última cifra como estimación informativa.
El movimiento responde a la tensión sobre la oferta mundial provocada por el conflicto en Medio Oriente, los ataques a infraestructura energética saudita y las dificultades para mantener flujos normales de crudo. En el mercado internacional, el Brent cerró el 16 de septiembre en 105.83 dólares y el WTI en 102.43; este jueves ambos referentes retrocedían, aunque permanecían sobre los 100 dólares.
Para México, el precio actual contrasta ampliamente con los supuestos utilizados en las finanzas públicas. La referencia de 104.78 dólares mencionada en el análisis original correspondió al 14 de septiembre; posteriormente el precio siguió subiendo. El diferencial respecto del supuesto de 54.9 dólares utilizado para 2026 es ahora todavía mayor.
El problema es que un petróleo caro tiene dos caras. Por un lado, mejora potencialmente el ingreso petrolero y el valor de las exportaciones. Por otro, encarece combustibles y eleva los riesgos inflacionarios, justo cuando Hacienda mantiene estímulos al IEPS para contener los precios de gasolina y diésel.
El escenario internacional se complicó además con la decisión de la Reserva Federal. El banco central estadounidense elevó el miércoles su tasa en 25 puntos base, a un rango de 3.75 a 4%, en su primer incremento desde 2023. Sus nuevas proyecciones contemplan otro aumento durante 2026 y una inflación más persistente, en parte por el encarecimiento de la energía.
La reacción inicial fue negativa para Wall Street: el Dow Jones cayó 1.21%, el S&P 500 perdió 0.44% y el Nasdaq prácticamente terminó sin cambios. Este jueves, los futuros estadounidenses recuperaban terreno mientras el petróleo retrocedía.
En México, el peso llega a la reapertura de los mercados con una referencia más débil que la observada al inicio del mes. El tipo de cambio de cierre del 15 de septiembre fue de 17.1517 pesos por dólar y el FIX para ese día se ubicó en 17.1527. Banxico mantiene su tasa objetivo en 6.50%, con próxima decisión programada para el 24 de septiembre.
La Bolsa Mexicana también llega con presión. El S&P/BMV IPC cerró el 15 de septiembre en 63,507.11 unidades, una caída diaria de 1.11%, después de haber recuperado terreno el lunes. La combinación de petróleo elevado, tasas estadounidenses más altas y un peso presionado será el principal filtro para los activos mexicanos durante las próximas sesiones.
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