México exporta más, pero sigue pendiente convertir el T-MEC en desarrollo industrial
Por EDITOR Octubre 29, 2026 59
El analista Arnulfo R. Gómez sostiene que la falta de una estrategia productiva limitó los beneficios del tratado. Las cifras recientes muestran un fuerte dinamismo exportador, pero el reto es elevar el contenido nacional, la competitividad y la diversificación.
México ha incrementado sus exportaciones bajo el marco del tratado comercial de América del Norte, pero el crecimiento del intercambio no garantiza, por sí solo, una industria nacional más competitiva. El desafío es que una mayor actividad exportadora se traduzca en más producción local, desarrollo de proveedores, innovación y empleos de mayor valor agregado.
Ese es el planteamiento central del analista Arnulfo R. Gómez, quien advierte que la política de comercio exterior mexicana ha carecido de una estrategia consistente para aprovechar las ventajas comparativas del país. Su diagnóstico sostiene que la apertura comercial y la firma de acuerdos no fueron acompañadas en todos los casos por políticas suficientes para fortalecer la planta productiva nacional.
El señalamiento adquiere relevancia ante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las decisiones arancelarias del gobierno de Donald Trump. La permanencia de condiciones preferenciales para los productos que cumplen las reglas de origen del acuerdo ofrece una ventaja frente a otros proveedores, pero no elimina los riesgos derivados de las medidas comerciales estadounidenses ni los rezagos internos de competitividad.
Las exportaciones, de hecho, mantienen un fuerte dinamismo. De acuerdo con el INEGI, en septiembre de 2026 México exportó mercancías por 77 mil 797 millones de dólares, un crecimiento anual de 37.9 por ciento. Las ventas no petroleras aumentaron 38.8 por ciento y las dirigidas a Estados Unidos crecieron 43.5 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. Estas cifras muestran expansión comercial, aunque por sí solas no permiten determinar cuánto valor agregado se quedó en México ni cómo se distribuyeron sus beneficios.
La diferencia entre exportar más y desarrollar una economía productiva está en la capacidad de las empresas nacionales para incorporarse a las cadenas de suministro, producir componentes, adoptar tecnología y competir por contratos de mayor valor. El Programa Sectorial de Economía 2025-2030 reconoce retos en productividad, innovación, contenido nacional y diversificación, factores que requieren políticas sostenidas más allá del acceso preferencial a los mercados.
La incertidumbre comercial también representa un riesgo para las decisiones de inversión. En abril, un reporte sobre las consultas del sector productivo rumbo a la revisión del T-MEC identificó entre las preocupaciones empresariales la falta de certeza jurídica, los aranceles, la infraestructura, la energía y la modernización del comercio digital. Son condiciones que dependen, en buena medida, de las políticas internas y que inciden en la capacidad de México para atraer y retener proyectos productivos.
Por eso, la discusión sobre el tratado no debería limitarse a conservar el acceso al mercado estadounidense. También implica definir cómo aumentar la participación de proveedores mexicanos, fortalecer las pequeñas y medianas empresas, elevar la productividad y ampliar las oportunidades de exportación hacia otros destinos. Una mayor diversificación puede reducir la exposición a decisiones comerciales tomadas fuera del país, aunque requiere capacidades industriales y logísticas para sostenerla.
El punto de fondo es distinguir entre el éxito de las exportaciones y el desarrollo de la economía nacional. México puede vender más al exterior y conservar una posición relevante en el comercio regional; convertir esa ventaja en crecimiento sostenido dependerá de la inversión, la innovación, el contenido nacional y una política industrial capaz de conectar el comercio con la producción y el empleo.


