
Las guerras energéticas: La nueva realidad geopolítica
Por EDITOR Noviembre 27, 2023 132
En el mundo existen muchos cambios de administradores (presidentes, ministros o dictadores), y los cuales deberían saber bien cómo gerenciar un país. Teniendo conocimiento propio, desde la parte de recursos naturales y económicos, para que puedan llevar o mantener a una nación dentro de la geopolítica actual cambiante, que influye en el todo de la sociedad, de la que son parte.
Han existido muchas guerras desde el inicio de que el ser humano ha identificado cómo poseer lo que otro tiene, y la única forma de obtenerlo ha sido por medio de una guerra.
Han existido guerras del tipo culturales, de dominio, de sumisión, religiosas, industriales, y del tipo geográficas, y en todas ellas siempre el acometido ha sido tomar lo que el otro tiene y que yo necesito.
En el siglo XXI, han dejado de existir las guerras por el petróleo. Hoy hay una nueva forma de guerra, basada en el poder tener acceso a través de países, mares y espacio para poder transitar a las materias primas. El objetivo es generar energía para el crecimiento de una economía, y que en el futuro habrá en algún momento por la parte de alimentos, y que en forma paralela habría el existencialismo de un espacio en el universo para poder vivir.
Hoy hemos visto la vulnerabilidad del ser humano y la inconsistencia de sus pensamientos con la realidad, y donde todo el mundo dice que existen fallas en la manera que las discordias entre uno o más países son llevadas a cabo. Donde las personas de una sociedad son afectadas en su entorno, con su vida o la forma de vivirla.
El planeta no pertenece a los seres humanos, el mundo fue creado por las personas para establecer los límites de cada grupo formado en su origen. Un grupo de una latitud, en el globo terráqueo, no tendrá la misma preocupación respecto a otro, donde existe una cuestión bélica, y donde existe, no solo la pérdida de personas, sino en sí el futuro de las nuevas generaciones.
Hoy el pretexto, de forma rápida, es de índole la guerra del tipo religiosa, política o de muchos de antaño; es absurdo e inverosímil, atestiguar que procede de origen de lo anterior categorizado. En el mundo real, todos país o nación, tiene una agenda oculta, sobre lo que realmente llevó a invadir, atacar o simplemente defenderse. Nadie sabe o sabrá con exactitud antes; pero en el hoy, ante tanta forma de la información, hay indicios del por qué.
La guerra entre Rusia-Ucrania está basada, no en el punto étnico de la región, y que según algunos quieren ser parte del país más grande. La realidad de Rusia tiene un argumento válido unilateral propio: necesitaban los territorios del país que invadió, debido a que son un obstáculo para poder distribuir el gas natural para Europa. La consecuencia inmediata del monólogo fue el colapso del mundo, ante el incremento del precio del barril, y como repercusión, hubo una inflación incremental progresiva, a la cual para su control tuvo que haber incremento en las tasas de interés, incrementando el costo del dinero. Al final, independientemente de quién gane o tenga lo del otro, el resultado será que algunos de los dos saldrán fortalecidos, desde un punto de vista energético y económico. Recordemos que los administradores de un país están por un tiempo, y al mismo tenor, tienen una vida que puede ser olvidada por las personas.
Ahora bien, hay un segundo ejemplo a considerar, a la nueva forma de guerras energéticas, y es el ataque de Hamás a Israel. Esto confirma que no existe una base religiosa, política o desavenencia, es simplemente el hecho de que hay una necesidad de obstaculizar el avance de una región, y que pueda adaptarse a los nuevos hechos geopolíticos. Al César, lo que es del César.
Palestina está dividida en dos sus territorios, siendo el más conflictivo el que tiene frente de agua, Gaza, y con más de un billón de pies cúbicos en reservas de gas natural frente a sus costas. Estos recursos naturales podrían convertirse en una futura fuente de ingresos para la economía palestina.
Israel ha defendido su geografía, y está inmerso en una región donde no es querido, pero sí adaptado. La diplomacia energética actual, y la que es parte de las agendas en cada reunión que llevan a cabo en el mundo, han dado los primeros pasos para establecer una relación y cambio en el Medio Oriente, principalmente con Arabia Saudita.
Este último, a raíz de los continuos ataques de Irán (sin ser comprobados en su totalidad) a la infraestructura energética de la empresa Saudi Aramco, ha tenido que entablar comunicaciones con Israel para poder tener nuevas rutas de logística de su industria de hidrocarburos para el mundo.
En el siguiente enlace, explicación desde un punto de vista por qué fue el ataque de Hamás a Israel. El primero fue usado para un objetivo de otro, y el segundo es parte de una estrategia mundial planeada con antelación.
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