Israel se ha preparado el jueves para la posibilidad de un ataque de represalia tras el presunto asesinato de generales iraníes en Damasco esta semana. Las fuerzas armadas de Israel han anunciado medidas, incluyendo la suspensión de permisos para unidades de combate y el refuerzo de su preparación militar.
La portavoz del gobierno, Raquela Karamson, afirmó en una sesión informativa: "El Estado de Israel está preparado para cualquier escenario. Responderemos con fuerza a cualquier intento de atacarnos".
Periodistas de Reuters y residentes de Tel Aviv informaron interrupciones en los servicios de GPS, aparentemente como medida de protección contra posibles misiles guiados.
Irán, el archienemigo de Israel, ha prometido venganza por el asesinato de dos de sus generales y cinco asesores militares en el ataque aéreo contra un complejo diplomático iraní en Damasco. Israel no ha confirmado ni negado su participación.
El índice bursátil TA-125 de la Bolsa de Valores de Tel Aviv cayó otro 2,2% el jueves, extendiendo las pérdidas de la semana. El shekel israelí también se debilitó frente al dólar.
El ejército israelí ha suspendido temporalmente los permisos para todas las unidades de combate de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel), citando la situación actual como un estado de guerra que requiere evaluaciones continuas.
Mientras tanto, Irán ha evitado entrar directamente en la contienda, prefiriendo apoyar los ataques de sus aliados contra objetivos israelíes y estadounidenses. Irán tiene varias opciones estratégicas, como movilizar a sus aliados armados en la región, usar Hezbollah para atacar a Israel o intensificar su programa nuclear.
Sin embargo, muchos analistas sugieren que Irán, consciente de los riesgos de una guerra total, prefiere ataques tácticos selectivos a través de representantes en lugar de una confrontación directa.
Funcionarios estadounidenses expresaron preocupación por una posible escalada regional, reconociendo que los ataques israelíes podrían poner en riesgo a las tropas estadounidenses. En tanto, Israel busca restablecer la disuasión y detener los flujos de armas y combatientes que puedan amenazar su seguridad.
La situación sigue siendo tensa, con expertos señalando que Irán podría elegir el viernes para responder al ataque de Damasco, ya sea directamente o a través de sus representantes.