India prohíbe la dote, pero miles de mujeres siguen muriendo por esta práctica
Por EDITOR Octubre 9, 2026 80
La costumbre persiste pese a una ley vigente desde 1961. En 2024, India registró 5 mil 737 muertes relacionadas con la dote, según cifras del Buró Nacional de Registro de Delitos.
La prohibición legal no ha conseguido erradicar una de las formas más arraigadas de violencia contra las mujeres en India. La dote —bienes, dinero u otros valores exigidos o entregados a la familia del novio en relación con un matrimonio— continúa formando parte de las presiones económicas y sociales que enfrentan numerosas mujeres, incluso después de casarse.
La dimensión del problema aparece en los registros oficiales. India contabilizó 5 mil 737 muertes relacionadas con la dote durante 2024, de acuerdo con cifras del Buró Nacional de Registro de Delitos (NCRB) difundidas en mayo de 2026. El estado de Uttar Pradesh concentró 2 mil 38 casos, más de una tercera parte del total nacional.
La práctica está prohibida desde 1961 por la Ley de Prohibición de la Dote. La legislación penaliza tanto entregar como recibir estos pagos y también contempla sanciones por exigirlos. Sin embargo, la persistencia de los casos revela la distancia entre la norma y su aplicación efectiva, además del peso de las expectativas familiares y sociales asociadas al matrimonio.
El problema no se limita a las transferencias de dinero o bienes antes de una boda. Las exigencias pueden continuar después del matrimonio y derivar en hostigamiento, violencia doméstica y agresiones mortales cuando la familia de la esposa no satisface nuevas demandas. Organizaciones y especialistas han advertido que la presión económica puede quedar encubierta por prácticas familiares normalizadas.
La discusión volvió a cobrar fuerza en 2026 tras casos de muertes de mujeres que sus familias atribuyeron a conflictos por la dote. Uno de ellos fue el de Twisha Sharma, cuya muerte en Bhopal dio lugar a acusaciones contra su esposo y su suegra. Ambos negaron haber cometido irregularidades y el caso permanecía bajo investigación en la información publicada por Deutsche Welle en julio. Las acusaciones, por tanto, no deben presentarse como hechos judicialmente probados.
La Suprema Corte de India también ha señalado las dificultades para hacer efectiva la legislación y la persistencia de las demandas ilegales. El reto abarca la investigación de las denuncias, la actuación policial, los tiempos judiciales y la protección de las mujeres que dependen económica o socialmente de sus familias políticas.
Más de seis décadas después de la prohibición, la persistencia de las muertes relacionadas con la dote muestra que una ley, por sí sola, no transforma las relaciones de poder dentro de los hogares. El desafío para India es lograr que la persecución de estos delitos y la protección de las víctimas acompañen un cambio social que deje de tratar las exigencias económicas vinculadas al matrimonio como una obligación aceptable.
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