Huachicol fiscal operó desde 2013 y alcanzó 21 aduanas en 13 estados
Por EDITOR Agosto 23, 2026 45
El huachicol fiscal no surgió con las investigaciones recientes sobre el contrabando de combustibles. Las indagatorias de autoridades mexicanas ubican el origen del esquema desde 2013, cuando cambios en el mercado energético abrieron nuevas rutas para introducir gasolina y diésel de Estados Unidos sin pagar íntegramente los impuestos correspondientes.
Entre 2020 y 2021, autoridades fiscales, aduaneras y de la Defensa detectaron operaciones que permitieron introducir al mercado mexicano millones de litros de gasolina y diésel, declarados o utilizados como aceites, lubricantes y otros productos para reducir o evadir el pago de impuestos, entre ellos el IEPS.
Las primeras investigaciones apuntaron a 21 aduanas distribuidas en 13 estados, con especial atención en los puertos de Tampico y Altamira, Tamaulipas. El hallazgo permitió identificar que el problema no se limitaba a un punto fronterizo o a una operación aislada, sino que involucraba distintos puntos de entrada al país.
El crecimiento del mercado de combustibles importados está relacionado con la reforma energética de 2013-2016. La apertura permitió la entrada de nuevos participantes privados y, posteriormente, la Comisión Reguladora de Energía y la Secretaría de Energía otorgaron cientos de permisos para importar y comercializar petrolíferos.
Ese nuevo escenario también creó oportunidades para esquemas de subvaluación, clasificación incorrecta de mercancías y contrabando. Durante la pandemia, además, la demanda de ciertos productos utilizados como supuestos lubricantes se disparó, hasta representar una proporción significativa del consumo nacional de combustibles, de acuerdo con las investigaciones citadas.
La magnitud del fenómeno obligó a involucrar a distintas instituciones. El SAT, la entonces Administración General de Aduanas, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina intercambiaron información y alertas sobre posibles irregularidades en laboratorios, toma de muestras y operaciones aduaneras.
La investigación también alcanzó a funcionarios y operadores dentro de las propias estructuras encargadas de controlar las importaciones. La posibilidad de corrupción o complicidad aduanera se convirtió en uno de los elementos centrales del expediente, al considerar que una operación de esta escala difícilmente podría sostenerse únicamente mediante maniobras de particulares.
El dato de fondo es que el huachicol fiscal evolucionó hasta convertirse en un problema que combina contrabando, evasión tributaria, corrupción y distorsión del mercado energético. Lo que comenzó a detectarse hace más de una década terminó revelando una red capaz de utilizar infraestructura legal de comercio exterior para introducir combustible ilegal al mercado mexicano.
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