Golpe financiero a Cuba: Visa y Mastercard dejarán de operar mientras empresas europeas abandonan hoteles vinculados al ejército
Por EDITOR Junio 4, 2026 23
La presión económica de Estados Unidos sobre Cuba continúa escalando y ahora alcanza uno de los sectores más sensibles para la isla: los servicios financieros y el turismo.
De acuerdo con reportes difundidos en medios internacionales, los pagos realizados mediante tarjetas Visa y Mastercard dejarán de operar en territorio cubano, mientras dos empresas españolas iniciaron su salida de hoteles administrados por entidades vinculadas al ejército cubano.
La medida representa un nuevo desafío para la economía de la isla, que enfrenta dificultades para atraer inversión extranjera, sostener la actividad turística y garantizar mecanismos de pago para visitantes internacionales.
El impacto podría ser especialmente significativo en el sector turístico, una de las principales fuentes de divisas para Cuba.
La imposibilidad de utilizar algunas de las tarjetas más importantes del mundo obligaría a turistas extranjeros a recurrir a efectivo o a sistemas alternativos de pago, complicando las operaciones comerciales en hoteles, restaurantes y establecimientos de servicios.
Al mismo tiempo, la salida de empresas europeas de instalaciones hoteleras administradas por conglomerados militares cubanos refleja el creciente efecto de las sanciones y restricciones impulsadas desde Washington.
La decisión ocurre en un contexto de endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana, particularmente bajo la administración del presidente Donald Trump, que ha reforzado las presiones económicas sobre sectores considerados estratégicos para el gobierno cubano.
Especialistas advierten que el turismo podría resentir nuevos obstáculos en momentos en que Cuba busca recuperar visitantes internacionales tras varios años de desaceleración económica y caída en la llegada de viajeros.
Además del impacto financiero inmediato, la situación genera incertidumbre entre inversionistas extranjeros y operadores turísticos que mantienen intereses en la isla.
La combinación de restricciones financieras, sanciones y retiro de socios internacionales incrementa los desafíos para una economía que depende en gran medida del ingreso de divisas provenientes del turismo.
Porque más allá de las diferencias políticas, el turismo y los servicios financieros se han convertido en uno de los principales frentes de la disputa entre Washington y La Habana.
Y el efecto de esa confrontación ya comienza a sentirse directamente en hoteles, comercios y viajeros que operan diariamente en Cuba.



