Gobierno busca nuevo acuerdo para contener el precio del diésel ante alzas en el mercado
Por EDITOR Abril 2, 2026 47
El gobierno federal intensifica negociaciones con empresarios gasolineros para establecer un nuevo acuerdo que permita reducir el precio del diésel, en un contexto de presión internacional derivada del encarecimiento energético.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la administración trabaja en un ajuste adicional al esquema vigente, luego de que el precio del combustible superara niveles críticos en diversas regiones del país.
Actualmente, el acuerdo temporal establece un tope de 28.30 pesos por litro; sin embargo, monitoreos del sector revelan que el diésel ya se comercializa en algunos puntos por encima de los 30 pesos, evidenciando una brecha entre la política pública y la realidad del mercado.
El caso más extremo se registra en Comondú, Baja California Sur, donde el litro alcanza hasta 34.74 pesos, reflejando condiciones logísticas, costos de distribución y dinámica regional que presionan el precio final al consumidor.
El incremento se explica en gran medida por factores externos. La escalada del conflicto en Medio Oriente ha impulsado el precio internacional del petróleo, lo que impacta directamente en los costos de refinación, importación y distribución de combustibles en México.
Ante este escenario, la Secretaría de Energía, Hacienda y Pemex han activado estímulos fiscales como mecanismo de contención. No obstante, el efecto ha sido parcial, lo que obliga a replantear la estrategia mediante acuerdos directos con el sector privado.
Desde una perspectiva económica, el diésel tiene un efecto transversal. Es el principal insumo para transporte de carga, maquinaria agrícola y logística industrial, por lo que su encarecimiento se traduce en presiones inflacionarias en cadena, particularmente en alimentos y bienes de consumo.
El reto para el gobierno es doble: contener el impacto inmediato en precios sin distorsionar el mercado ni comprometer las finanzas públicas. Para el sector gasolinero, el desafío radica en mantener márgenes operativos en un entorno de alta volatilidad.
El resultado de estas negociaciones será clave para definir la trayectoria de precios en las próximas semanas y, con ello, el impacto en el costo de vida y la estabilidad económica.
