¿Fideicomiso o testamento? Cómo planear la sucesión y proteger tu patrimonio
Por EDITOR Agosto 16, 2026 13
A la hora de planear cómo se van a repartir los bienes y patrimonio para una futura sucesión, es muy común que la persona titular piense en establecer las reglas y condiciones en el testamento. Si bien esta es una medida jurídica esencial, existe una alternativa adicional que garantiza mayor control: el fideicomiso.
En varias ocasiones, se le conoce como “fideicomiso testamentario”; sin embargo, Miguel Saucedo, socio director de Saucedo Abogados, explica que se trata de un concepto incorrecto y que puede confundirse a la hora de planear. A continuación, te explicamos en qué consiste.
¿Qué es un fideicomiso?
Según Fernando López Martínez, abogado y profesor del Tecnológico de Monterrey, se trata de un contrato en el cuál una persona, denominada como fideicomitente, transmite sus bienes y derechos a una entidad para que los administre, llamada fiduciaria, en beneficio de un tercero, el fideicomisario.
Es decir, la persona titular le da su patrimonio o derechos a una institución, comúnmente un banco, para que lo administre y posteriormente lo entregue al beneficiario, según las condiciones que se hayan pactado en el inicio.
Por ello, son regulados por la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, y pueden ser constituidos por personas físicas o morales. Según TM Sourcing, empresa de servicios fiduciarios y financieros, el valor total del mercado en México es mayor a 14.407 billones de pesos, y una de las formas por las que es empleada es para la planeación patrimonial.
¿Cómo se relaciona con la sucesión testamentaria?
De acuerdo con el especialista de Saucedo Abogados, el término “fideicomiso testamentario” no existe y no suplanta al testamento tradicional. Una persona puede hacer su testamento y, además, crear un fideicomiso para la gestión de sus bienes después de su partida.
"Los bienes fideicomitidos quedan afectos específicamente a los fines establecidos en el contrato. A diferencia del testamento, que puede resolverse la sucesión en las vías judiciales, el juzgado familiar, o en las vías extrajudiciales, como en un notario público; (el fideicomiso) permite que ocurra en un solo acto", explica el profesor del Tec. de Monterrey.
A esta clase de fideicomiso se le conoce como de fines sucesorios, y suele ser empleado para cuando hay bienes inmuebles, empresas familiares, inversiones, cuando hay diversidad de beneficiarios o hay menores de edad.
Entre los beneficios de hacer este proceso doble es que se puede hacer con anticipación: el fideicomitente puede establecer la forma en que será administrado y distribuido su patrimonio, sean bienes inmuebles, empresas, cuentas bancarias o rentas, y modificarlas posteriormente como prefiera.
“Los beneficiarios pueden recibir el dinero, los bienes o los frutos en los términos establecidos por la persona que constituyó el fideicomiso. (...) Una de las ventajas es evitar un juicio, porque las instrucciones ya están establecidas y se determina quién va a administrar el patrimonio”, explica Miguel Saucedo.
La entrega puede ser inmediata o tener condiciones, por ejemplo, que un beneficiario cumpla la mayoría de edad o termine una carrera universitaria.
Algo más a señalar es que con el fideicomiso, los bienes del fideicomitente permanecen de manera confidencial, lo que añade una capa adicional de privacidad.
¿Cuáles son los beneficios de un fideicomiso?
Según BBVA, entre las ventajas que tiene este instrumento están:
- Seguridad de que el patrimonio quedará en manos de quien se designó. La fiduciaria se encargará de entregarlos con “absoluta imparcialidad”.
- Confidencialidad, ya que los bienes no es de conocimiento público.
- Flexibilidad para seguir manejando los recursos y modificar los fines estipulados, los beneficiarios y porcentajes designados. También está el derecho de revocación de contrato.
- Ahorros al evitar un juicio testamentario y disputas familiares.


