EU busca endurecer reglas de origen en la revisión del T-MEC
Por EDITOR Julio 22, 2026 34
La próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) perfila uno de sus debates más sensibles: el endurecimiento de las reglas de origen para la industria manufacturera, especialmente en el sector automotriz. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) anticipó que buscará reforzar estos mecanismos con el argumento de fortalecer la integración productiva de América del Norte.
Las reglas de origen determinan el porcentaje de contenido regional que debe incorporar un producto para acceder a los beneficios arancelarios del tratado. Para Washington, fortalecer estos requisitos permitiría reducir la dependencia de insumos provenientes de Asia y consolidar cadenas de suministro más resilientes dentro de la región.
La discusión genera preocupación en la industria automotriz norteamericana. Fabricantes y proveedores estadounidenses han solicitado preservar el carácter trilateral del acuerdo, evitar cambios que generen incertidumbre jurídica y reducir las cargas administrativas que enfrentan las empresas para demostrar el cumplimiento de las disposiciones del tratado.
En México, el sector privado considera que un eventual endurecimiento de las reglas de origen también podría convertirse en un incentivo para ampliar la proveeduría nacional. Empresas y organismos industriales analizan incrementar la producción local de autopartes y componentes para mantener el acceso preferencial al mercado estadounidense frente al nuevo entorno comercial.
La revisión del T-MEC ocurre en un contexto de mayores tensiones comerciales entre Washington y sus principales socios, marcado por la imposición de nuevos aranceles y una estrategia orientada a fortalecer la producción manufacturera dentro de Norteamérica. Las reglas de origen serán uno de los capítulos con mayor impacto para la competitividad regional.
Especialistas advierten que cualquier modificación deberá encontrar un equilibrio entre elevar el contenido regional y mantener la competitividad de las empresas instaladas en México, Estados Unidos y Canadá, cuya integración productiva se ha consolidado durante más de tres décadas desde la entrada en vigor del TLCAN.


