El dólar se acerca a los 18.80 pesos y el petróleo supera los 111 dólares

Por EDITOR Octubre 22, 2026 65

La moneda mexicana mantiene la presión cambiaria mientras las bolsas asiáticas retroceden por el riesgo geopolítico. El encarecimiento del crudo amenaza con elevar costos e inflación.

El peso mexicano enfrenta otra jornada de presión frente al dólar. En las primeras cotizaciones disponibles de este jueves, el tipo de cambio se ubicaba alrededor de 18.75 pesos por dólar, con operaciones que alcanzaron aproximadamente 18.80 unidades. La divisa llega a la sesión después de perder 1.32% el miércoles, cuando cerró en 18.6714 pesos por dólar, afectada por la incertidumbre geopolítica y las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos.

El movimiento cambiario refleja la cautela de los inversionistas ante la persistencia del conflicto en Medio Oriente y el fortalecimiento de la demanda por activos considerados refugio. También pesa el ajuste de operaciones de carry trade, en las que los inversionistas aprovechan los diferenciales entre tasas de interés de distintos países. Si disminuye el atractivo relativo de mantener posiciones en pesos, pueden aumentar las ventas de activos mexicanos y la demanda de dólares.

La depreciación tiene efectos directos y desiguales sobre la economía nacional. Las empresas que importan maquinaria, componentes, tecnología o materias primas cotizadas en dólares pueden enfrentar mayores costos en pesos. También pueden encarecerse las obligaciones financieras denominadas en moneda extranjera. Para los consumidores, el impacto dependerá de cuánto de ese aumento se traslade a los precios de bienes importados y productos fabricados con insumos del exterior.

En contraste, los exportadores que reciben ingresos en dólares pueden obtener más pesos al convertir sus ventas, aunque la ventaja depende de sus costos de producción, deudas, coberturas cambiarias y contenido importado. Por eso, una depreciación no beneficia ni perjudica de la misma manera a todas las empresas. Tampoco garantiza una caída de la Bolsa Mexicana de Valores: el miércoles, el principal índice bursátil avanzó 1.43%, apoyado por acciones de empresas que reportaron resultados favorables.

Los mercados asiáticos comenzaron la jornada con pérdidas en medio de la incertidumbre internacional y las preocupaciones sobre el impacto del conflicto en el suministro energético. Los descensos alcanzaron a las principales plazas de la región, con retrocesos en Japón, Corea del Sur, China y Hong Kong. El desempeño regional refleja una mayor aversión al riesgo, aunque los movimientos también responden a factores propios de cada mercado, incluidas las valuaciones de empresas tecnológicas y las expectativas sobre el gasto en inteligencia artificial.

El petróleo añade otro foco de presión. El Brent llegó a cotizar por encima de los 111 dólares por barril durante la sesión de este jueves, frente a un cierre previo cercano a 108.82 dólares. El West Texas Intermediate, referencia estadounidense, también avanzó y se aproximó a los 100 dólares. Los incrementos están relacionados con el temor a nuevas interrupciones del suministro energético en Medio Oriente, luego de reportes de ataques contra objetivos e infraestructura en la región.

Para México, un crudo más caro tiene efectos contrapuestos. Los ingresos petroleros pueden beneficiarse de precios internacionales más altos, pero el encarecimiento de los combustibles y del transporte también puede presionar los costos de empresas y consumidores. Si el aumento del petróleo se prolonga y contribuye a elevar la inflación, los bancos centrales podrían tener menos margen para reducir las tasas de interés. Ese escenario podría mantener la volatilidad en los mercados de deuda y divisas.

La combinación de un peso débil, retrocesos en Asia y petróleo al alza concentra la atención en tres variables: la evolución del conflicto en Medio Oriente, las expectativas de tasas de la Reserva Federal y la reacción de los inversionistas ante los datos económicos mexicanos. La depreciación cambiaria no implica por sí sola una crisis financiera, pero una presión prolongada podría encarecer importaciones y financiamiento, además de complicar las perspectivas de inflación. La cotización del dólar y los precios del crudo deberán seguirse durante la sesión para determinar si los movimientos iniciales se consolidan al cierre.

 

Compartir

EDITOR

Editor Ver noticias del autor

EDITOR

Editor Ver noticias del autor

Navegación

  • Nacional
  • En los tiempos de la radio
  • Entrevistas
  • Internacional
  • Deportes
  • Columnas invitadas
  • Finanzas
  • Atrapados en las Redes
  • Columnas Político Financieras
  • Principales medios
  • Nacional
storymapping
  • AngularJS
  • ReactJS
  • Browserify