El consumo de los hogares cae pese al Mundial y pierde impulso en junio
Por EDITOR Septiembre 5, 2026 96
El gasto privado retrocedió 0.4 por ciento mensual, después de estancarse en mayo; a tasa anual todavía crece 1.6 por ciento, pero el dato revela una demanda interna con menor dinamismo.
El gasto de los hogares mexicanos perdió fuerza en junio. El Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP) registró una caída de 0.4 por ciento frente a mayo, en cifras desestacionalizadas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El retroceso ocurre después del estancamiento registrado en mayo y de un avance marginal de 0.2 por ciento en abril.
El dato resulta relevante porque junio coincidió con el periodo en que México fue sede de partidos del Mundial de Futbol. Sin embargo, el evento no fue suficiente para impulsar el consumo agregado de los hogares durante el mes, lo que apunta a una demanda interna más cautelosa.
La debilidad fue generalizada, aunque con diferencias entre componentes. El consumo de bienes y servicios nacionales disminuyó 0.4 por ciento mensual, debido principalmente a una reducción de 0.9 por ciento en la compra de bienes producidos en México. Los servicios, en contraste, avanzaron 0.1 por ciento.
El comportamiento de los productos importados fue todavía más débil. Su consumo se contrajo 1.4 por ciento mensual, lo que indica una reducción tanto en la demanda por bienes nacionales como en la adquisición de productos procedentes del exterior.
La fotografía cambia cuando se observa el indicador en términos anuales. Frente a junio de 2025, el consumo privado aumentó 1.6 por ciento, con un incremento de 0.8 por ciento en bienes y servicios nacionales y de 1.7 por ciento en los productos importados.
La diferencia entre ambas mediciones es importante: la economía todavía registra un nivel de consumo superior al de hace un año, pero el comportamiento mensual muestra que los hogares están moderando su gasto. La combinación de un crecimiento anual positivo y una caída mensual sugiere una recuperación que pierde velocidad.
El retroceso de junio se suma a una secuencia de bajo dinamismo. Después del avance registrado en abril, el consumo se estancó en mayo y posteriormente volvió a terreno negativo en junio. El resultado rompe, además, con tres meses consecutivos de evolución moderada, de acuerdo con la información difundida por INEGI.
Para la economía mexicana, el dato importa porque el consumo de los hogares es uno de los principales componentes de la demanda interna. Una desaceleración prolongada puede limitar el crecimiento, particularmente si coincide con un menor dinamismo de la inversión y de otros motores de la actividad económica.


