Cuba flexibiliza su economía con nuevas reglas para cooperativas y comercio exterior
Por EDITOR Julio 17, 2026 24
Cuba aprobó dos nuevos decretos dirigidos a ampliar la participación del sector cooperativo y modernizar la gestión de las empresas estatales, en una de las reformas económicas más relevantes impulsadas por el gobierno en los últimos años para enfrentar la prolongada crisis productiva de la isla.
Las nuevas disposiciones forman parte de un paquete de 176 medidas orientadas a descentralizar la actividad económica sin modificar el papel predominante del Estado en el modelo socialista. La estrategia busca aumentar la eficiencia del aparato productivo y facilitar nuevas fuentes de financiamiento e inversión.
Uno de los decretos fortalece al Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales (INAEE), organismo encargado de asesorar, supervisar y coordinar las políticas dirigidas al sistema empresarial estatal. La intención es mejorar la administración de las empresas públicas, consideradas el eje de la economía cubana.
El segundo decreto introduce cambios de mayor impacto para el sector cooperativo. A partir de la reforma, las cooperativas agropecuarias podrán importar combustibles, realizar operaciones de comercio exterior, acceder a financiamiento internacional y abrir cuentas bancarias fuera del país, atribuciones que anteriormente estaban sujetas a mayores restricciones.
La legislación también contempla que ciudadanos cubanos residentes en el extranjero, siempre que mantengan su nacionalidad, puedan solicitar tierras en usufructo, una medida que busca incentivar la producción agrícola y fortalecer los vínculos económicos con la diáspora.
Especialistas consideran que las reformas representan una apertura limitada, pero significativa, para una economía que enfrenta escasez de divisas, baja producción agrícola, dificultades energéticas y restricciones derivadas tanto de factores internos como del embargo estadounidense.
El desafío para el gobierno cubano será traducir estas modificaciones legales en una mayor producción y disponibilidad de bienes, sin alterar la estructura centralizada que continúa definiendo el funcionamiento de la economía nacional.


