Cuando el dinero no alcanza: 2.6 millones de hogares enfrentaron restricciones para comer
Por EDITOR Septiembre 24, 2026 37
La Encuesta Intercensal 2025 revela que 6.5% de los hogares tuvo dificultades para acceder a alimentos por falta de recursos; Tabasco y Oaxaca concentran las mayores proporciones.
El problema no está solamente en cuánto alimento existe, sino en cuántas familias pueden pagarlo. Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI muestran que 2.6 millones de hogares mexicanos, equivalentes a 6.5% del total, enfrentaron alguna restricción para acceder a alimentos por falta de dinero o recursos durante los tres meses previos a la entrevista. El levantamiento abarcó poco más de 7.3 millones de viviendas.
La fotografía cambia de manera importante según el territorio. Tabasco registró 15.3% de los hogares con alguna restricción alimentaria, seguido de Oaxaca, con 10.1%. La diferencia muestra que el fenómeno no se distribuye de manera uniforme y que existen entidades donde la presión sobre el ingreso familiar se refleja con mayor intensidad en la alimentación.
El contraste es todavía mayor a escala municipal. Entre los 753 municipios considerados en la medición, San Martín Peras, Oaxaca, registró 47% de los hogares en esta condición, mientras Atlamajalcingo del Monte, Guerrero, alcanzó 41.6%. Son proporciones muy superiores al promedio nacional y revelan la dimensión territorial de las carencias.
La encuesta también permite observar qué ocurre dentro de los hogares donde viven menores de edad. En 3.8 millones de hogares con alguna limitación de acceso a los alimentos y presencia de personas menores de 18 años, 55.1% reportó poca variedad en su alimentación, 37.7% señaló que los menores comieron menos de lo necesario y 36.9% indicó que se redujeron las cantidades servidas.
La situación llega hasta episodios de hambre. En ese mismo universo de hogares, 19.2% reportó que alguna niña, niño o adolescente se acostó con hambre durante los tres meses previos a la entrevista. La proporción equivale a aproximadamente 730 mil hogares, de acuerdo con el cálculo publicado a partir de los resultados de la encuesta.
El dato coloca el ingreso disponible en el centro del problema. La presencia de alimentos en los comercios no garantiza que las familias puedan adquirirlos de manera suficiente y constante; el poder de compra, los precios y otros gastos esenciales determinan cuánto margen queda para la alimentación. Esta lectura fue planteada por el analista Carlos Hernández García en declaraciones a El Universal.
La EIC 2025 fue levantada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025 y fue diseñada para actualizar la fotografía sociodemográfica de México entre los censos de 2020 y 2030. Sus resultados ofrecen información nacional, estatal y municipal que puede utilizarse para identificar dónde se concentran determinadas condiciones de vida.
El desafío que dejan los datos es doble: atender los hogares que ya enfrentan restricciones y determinar si los programas existentes están llegando a los territorios y familias donde la falta de recursos se traduce directamente en menos comida, menor variedad o episodios de hambre. La propia encuesta aporta el mapa; la siguiente discusión es qué se hace con él.


