Crimen organizado diversifica estrategias para captar a menores, alertan colectivos
Por EDITOR Julio 17, 2026 20
Organizaciones civiles y colectivos de búsqueda advirtieron que los grupos del crimen organizado han ampliado las estrategias utilizadas para reclutar a niñas, niños y adolescentes en distintas regiones del país, recurriendo cada vez con mayor frecuencia a falsas ofertas de empleo temporal, promesas de ingresos rápidos y otros mecanismos de engaño.
De acuerdo con las organizaciones, los adolescentes de entre 13 y 16 años se han convertido en uno de los principales objetivos de estas redes de captación. El fenómeno se desarrolla principalmente a través de redes sociales, plataformas de mensajería y contactos personales, donde los grupos delictivos aprovechan condiciones de vulnerabilidad económica y familiar.
La preocupación se intensificó tras reportes registrados en Jalisco. Entre el 11 de junio y el 11 de julio de este año se contabilizaron 165 desapariciones, de las cuales 43 correspondieron a personas menores de edad, según cifras citadas por organizaciones civiles. Las autoridades estatales han reconocido la existencia de esta problemática y mantienen investigaciones sobre diversos casos.
Especialistas señalan que el reclutamiento de menores se ha convertido en un componente estratégico para las organizaciones criminales debido a que buscan reemplazar rápidamente a integrantes detenidos o fallecidos, además de aprovechar que muchos adolescentes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad social y económica.
Más allá del ámbito de la seguridad pública, el fenómeno representa un desafío para las políticas de prevención. Expertos consideran que fortalecer la permanencia escolar, ampliar las oportunidades laborales para jóvenes y reforzar la protección de menores en entornos digitales será determinante para reducir los riesgos de captación.
La problemática también exige una coordinación más estrecha entre autoridades educativas, instituciones de seguridad, fiscalías y organismos de protección de la infancia para identificar patrones de reclutamiento y atender oportunamente las denuncias sobre desapariciones y posibles casos de captación.
El incremento de estas prácticas confirma que el combate al crimen organizado ya no depende únicamente de acciones policiales. La prevención social, la protección de adolescentes y el fortalecimiento de las comunidades se perfilan como elementos centrales para limitar la capacidad de las organizaciones criminales de incorporar nuevos integrantes.


