Casa Blanca convierte deportaciones en videojuego
Por EDITOR Septiembre 4, 2026 170
La administración Trump lanzó un arcade oficial con cinco juegos que llevan al entretenimiento sus principales políticas, incluido uno en el que el jugador debe perseguir migrantes en el Río Grande.
La Casa Blanca llevó su política migratoria al terreno del entretenimiento con el lanzamiento de Arcade, una plataforma oficial de videojuegos que convierte distintas prioridades de la administración de Donald Trump en experiencias inspiradas en clásicos de las máquinas recreativas. Entre ellas, una plantea al jugador patrullar el Río Grande y perseguir migrantes.
El juego que mayor controversia ha generado es “Rio Run”, una versión del clásico Snake. El jugador controla una representación digital de Tom Homan, responsable de la política fronteriza de la administración, mientras recorre un escenario inspirado en la frontera entre Estados Unidos y México y captura a personas que intentan cruzar.
Otra de las piezas, “Build the Wall”, utiliza una mecánica similar a Tetris: el jugador debe colocar bloques para levantar una barrera fronteriza. El propio sitio oficial presenta el objetivo como proteger la frontera ante quienes intentan ingresar.
La plataforma contiene cinco juegos en total. Además de los relacionados con inmigración, incluye “Supply Line”, sobre los estándares alimentarios de la iniciativa Make America Healthy Again; “Flappy Bill”, inspirado en Flappy Bird y centrado en un águila que transporta legislación; y “Trump Savings Tycoon”, basado en las cuentas de ahorro infantil promovidas por la administración.
La Casa Blanca presentó la iniciativa como una nueva forma de comunicación política. En un mensaje difundido junto con el lanzamiento, la administración sostuvo que busca utilizar formatos capaces de conectar con los estadounidenses y presentar sus políticas de una manera distinta. La promoción incorporó además referencias visuales a consolas y videojuegos de décadas pasadas, adaptadas al mensaje MAGA.
El lanzamiento generó críticas inmediatas de organizaciones que trabajan con comunidades migrantes. Sus representantes cuestionaron que una política que implica detenciones, separación familiar y deportaciones sea presentada como una actividad lúdica, particularmente mientras la administración intensifica sus operaciones de control migratorio.
La controversia, por tanto, va más allá de un nuevo recurso de comunicación digital. La Casa Blanca está utilizando una herramienta tradicionalmente asociada con el entretenimiento para convertir una política pública de alto impacto humano en una experiencia interactiva. Esa decisión refleja hasta qué punto la administración Trump está dispuesta a trasladar su agenda migratoria al terreno de la cultura digital y de las redes sociales.
El resultado es una estrategia de comunicación deliberadamente provocadora: la deportación deja de aparecer únicamente como una operación gubernamental y se transforma en una mecánica de juego. El debate que queda abierto es si este tipo de comunicación logra acercar las políticas de la administración a nuevos públicos o si, por el contrario, banaliza una realidad que afecta directamente a millones de personas.
Compartir
Volkswagen prepara 50 mil recortes y deja en vilo cuatro plantas

