Banxico recorta la tasa con la inflación al alza y anticipa una pausa larga

Por EDITOR Noviembre 6, 2026 61

La Junta de Gobierno redujo 25 puntos base la tasa de referencia, a 6.25 por ciento, en una votación de tres contra dos. El banco central calificó el movimiento como un “ajuste puntual” y prevé mantener ese nivel por tiempo prolongado, pese al repunte de la inflación general y a la depreciación del peso.

El Banco de México sorprendió al mercado con una nueva reducción de la tasa de interés, justo cuando la inflación general volvió a acelerarse y el peso mexicano enfrentaba presiones cambiarias. La Junta de Gobierno decidió recortar 25 puntos base el objetivo para la tasa interbancaria a un día, que pasó de 6.50 a 6.25 por ciento a partir de este 6 de noviembre.

 

La decisión no fue unánime. Victoria Rodríguez Ceja, José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo votaron a favor de la reducción; Galia Borja Gómez y Jonathan Heath defendieron mantener la tasa en 6.50 por ciento. El resultado, tres contra dos, refleja diferencias dentro del órgano encargado de conducir la política monetaria del país.

 

El movimiento llamó la atención porque los datos de precios no mostraban una trayectoria completamente despejada. Entre la primera quincena de septiembre y la primera de octubre, la inflación general subió de 3.42 a 3.62 por ciento. La inflación subyacente, que excluye los productos de mayor volatilidad y permite observar mejor la tendencia de los precios, tuvo una ligera disminución, de 3.79 a 3.78 por ciento.

 

Banxico justificó el recorte al considerar que el proceso desinflacionario continúa, que no existen presiones de demanda en la economía y que la política monetaria todavía conserva un grado de restricción. También estimó que, dadas las condiciones económicas actuales, el efecto de los movimientos del tipo de cambio sobre los precios al consumidor sería limitado.

 

Sin embargo, el propio banco central reconoció riesgos. Elevó ligeramente sus pronósticos de inflación para el cuarto trimestre de 2026: ahora estima una inflación general de 3.7 por ciento, frente al 3.5 por ciento previsto en septiembre. Para la inflación subyacente, ajustó su proyección de 3.6 a 3.7 por ciento. Mantiene la expectativa de que la inflación general converja a la meta de 3 por ciento en el cuarto trimestre de 2027.

 

La señal más importante está en el mensaje hacia delante. La Junta calificó la reducción como un “ajuste puntual” y sostuvo que mantener la tasa en 6.25 por ciento durante un tiempo prolongado contribuirá a que la inflación converja a su objetivo. En otras palabras, el recorte no representa el anuncio de una nueva cadena de reducciones inmediatas.

 

Para empresas y hogares, una tasa de referencia más baja puede traducirse gradualmente en menores costos de financiamiento, sobre todo en créditos ligados a tasas variables. También reduce el rendimiento que reciben los ahorradores en instrumentos sensibles a la tasa. El efecto sobre los créditos bancarios y las inversiones no es automático: depende de las condiciones de cada producto, del riesgo y de las expectativas del mercado.

 

La decisión también tiene implicaciones para los mercados financieros. Un menor diferencial de tasas frente a Estados Unidos puede restar atractivo relativo a las inversiones en pesos y aumentar la sensibilidad del tipo de cambio, aunque el comportamiento de la moneda depende de otros factores. El mensaje de Banxico será puesto a prueba por la inflación, el peso y la evolución de la actividad económica antes de su siguiente decisión, programada para el 17 de diciembre.

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