Banxico frena recortes y admite que la inflación tardará más en ceder
Por EDITOR Febrero 6, 2026 234
El Banco de México optó por hacer una pausa en el ciclo de recortes a la tasa de interés, al mantenerla en 7.0%, en un movimiento que refleja mayor cautela ante un entorno inflacionario más persistente de lo previsto y un escenario económico aún frágil.
Más allá de la decisión, el mensaje de fondo fue claro: la inflación tardará más en alinearse con la meta oficial. Banxico ajustó su expectativa y ahora prevé que la inflación general converja al objetivo de 3% hasta el segundo trimestre de 2027, desplazando el horizonte previamente estimado.
La Junta de Gobierno justificó la pausa por la necesidad de evaluar los efectos de los recientes cambios fiscales, el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad de la actividad económica y el nivel de restricción monetaria acumulada. En ese contexto, el banco central dejó abierta la posibilidad de nuevos ajustes, pero sin comprometer un calendario inmediato.
Para 2026, Banxico elevó sus previsiones tanto para la inflación general como para la subyacente. Ahora anticipa que la inflación cierre el año en 3.5%, mientras que el componente subyacente lo haría en 3.4%, cifras superiores a las estimaciones previas. El ajuste responde, entre otros factores, a una desaceleración más lenta en los precios de los servicios.
Aunque el balance de riesgos se considera más equilibrado, el banco central mantiene un sesgo al alza, alertando sobre presiones persistentes en la inflación subyacente, posibles depreciaciones del peso, tensiones geopolíticas, cambios en políticas comerciales y riesgos climáticos.
En el fondo, la señal es inequívoca: la política monetaria seguirá siendo prudente, con Banxico priorizando su mandato de estabilidad de precios, aun cuando ello implique prolongar un entorno de tasas elevadas por más tiempo del anticipado por el mercado.

