El gobierno del presidente Joe Biden reiteró su interés por ayudar a Cuba a restablecerse en materia económica, por lo que contempla revisar la política de remesas en la isla.

Un portavoz de la Casa Blanca señaló que a partir de las protestas ciudadanas contra el régimen comunista, Estados Unidos analiza el hecho de aumentar el personal de su embajada en La Habana a fin de facilitar las actividades consulares y apoyar al pueblo cubano en sus “legítimas aspiraciones democráticas”.

La administración de Biden anunció que estudia ya el tema de la autorización para el envío de remesas a Cuba, con el objetivo de asegurar así que el dinero que los cubanoamericanos envían a casa llegue directamente a sus familias, sin que el régimen se quede con un porcentaje de la cuota.

Se trata de “identificar la manera más efectiva de que el dinero llegue directamente a las manos del pueblo cubano”, enfatizó el portavoz.