El gigante de ventas al menudeo, Walmart, anunció el martes que dejará de vender municiones para armas de fuego y municiones para rifles de cañón corto después de vender todo su inventario actual.

Walmart también dejará de vender pistolas en Alaska, el único estado donde todavía lo hacía. Y solicitará que los clientes ya no lleven armas abiertamente a sus 4.700 tiendas en Estados Unidos, o sus tiendas Sam’s Club, en los estados que permiten llevar abiertamente armas.

En una nota a los empleados este martes, el presidente ejecutivo de Walmart, Doug McMillon, dijo que los cambios de Walmart fueron provocados por el tiroteo en El Paso, Texas, así como por tiroteos masivos recientes en Dayton, Ohio, y Midland y Odessa, Texas.

Asímismo, McMillon escribió que las prioridades de la compañía incluyen apoyar a sus asociados de la tienda y las familias afectadas por los horrendos tiroteos, así como cooperar con la policía. También está “enfocado en la seguridad de la tienda” y su papel en “ayudar a hacer que el país sea seguro”.

Según McMillon, “para nosotros está claro que el statu quo es inaceptable. Sabemos que estas decisiones incomodarán a algunos de nuestros clientes, y esperamos que lo entiendan (…) Es una situación compleja que carece de una solución simple, estamos tratando de tomar medidas constructivas para reducir el riesgo de que eventos como estos vuelvan a suceder”, dijo.