19 senadores bipartidistas estadounidenses demandaron al gobierno de Donald Trump una prórroga sobre el inicio del nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), el cual tenía fecha para este primero de junio. Sin embargo, los funcionarios del Senado de Estados Unidos indicaron que debido a la pandemia de coronavirus se sumaría presión a las compañías locales. 

Los senadores, liderados por el republicano Chuck Grassley y el demócrata Ron Wyden, emitieron una carta a Robert Lighthizer, representante comercial, en la que concretaban que el nuevo pacto no debería entrar en vigor hasta que Canadá y México cumplan con sus requisitos. 

“Incluso sin la pandemia, el plazo del 1 de junio sería muy agresivo y genera dudas sobre si las empresas tienen la información que necesitan para ajustarse a las nuevas reglas y cumplirlas para esa fecha. […] Le pedimos que retrase la entrada en vigor de la propuesta del 1 de junio y que trabaje con el Congreso y los signatarios para fijar un calendario más factible”, redactaron los senadores. 

De igual forma, Chuck Grassley ya había demostrado su incertidumbre en cuanto al sector de la industria automotriz y su capacidad para cumplir, con rapidez suficiente, los estándares más avanzados de contenido norteamericano, como lo es el T-MEC. 

Por su parte, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), junto a otros gremios sectoriales, demandaron la postergación de las reglas contempladas por el T-MEC hasta 2021. Asimismo, Lighthizer reprobó, en una videoconferencia con ministros del G20, sobre “impulsar otras agendas” como motivo de la crisis del coronavirus y argumentó que el objetivo principal debe ser erradicar la epidemia. “No tomemos decisiones a largo plazo en medio de una crisis”, concluyó.