Durante el pasado jueves se registró el caso número 15 de coronavirus en Estados Unidos, el nuevo paciente se encontraba en cuarentena – dentro de una base militar en territorio texano – tras regresar de un viaje proveniente de China, país en el que se originó la infección. Posteriormente, el infectado fue trasladado a un hospital que se encontraba cerca de la base JBSA-Lackland, de acuerdo con el comunicado emitido por los Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de la nación norteamericana.  La infección registra el primer caso de coronavirus COVID-19 en el estado de Texas. El individuo arribó al estado sureño el pasado 7 de febrero en un avión – que fletó el Departamento de Estado – para evacuar a ciudadanos estadounidenses que se encontraban en la región de Hubei. Posterior al aterrizaje, los tripulantes fueron impuestos a pasar cuarentena pues se consideraba que eran “de alto riesgo por haber estado expuesto al virus”.  California se postula en la cima de la lista de contagios en Estados Unidos y se pronostican más casos alrededor del país, “incluso entre las personas que volvieron recientemente de Wuhan”, señaló el CDC. El martes de esta semana, en una base militar de California se instaló a 195 personas en cuarentena – siendo el primer grupo de estadounidenses “rescatados” del país asiático – y nadie resultó positivo en el diagnóstico del virus.  La agencia federal indicó que “más de 600 personas que regresaron en vuelos fletados desde Wuhan permanecen bajo cuarentena federal y están siendo observados de cerca para contener la propagación del virus”.  La región de China ha alcanzado los 59 mil 805 contagios y mil 367 muertos, cifras que han alertado al continente Europeo y a Estados Unidos. El gobierno del país norteamericano confesó que se han hundido en un defraude general, debido a la falta de información y transparencia por los chinos.  Larry Kudlow – director del consejo de Economía del mandatario Donald Trump – concretó que están “un poco decepcionados de no haber sido invitados y estamos un poco decepcionados por la falta de transparencia de los chinos. […] El presidente Xi aseguró al presidente Trump que China estaban en eso y que habría apertura, que aceptarían nuestra ayuda. […] Estamos más que dispuestos para trabajar en esto con la ONU y no nos dejan. No se cuales son sus motivos. Sé que aparentemente más y más personas están sufriendo allá.”  Asimismo, el director de Economía confesó que la epidemia tendría un impacto económico casi insignificante, aunque el virus ha sembrado incertidumbre.