Robles envía carta al Fiscal General de la República; exhibe fallas en el proceso, pide justicia y no “venganza”

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Rosario Robles, ex titular de Sedesol, envió una carta al fiscal general de la República – Alejandro Gertz Manero – tras ser acusada de uso indebido de servicio público. Actualmente se encuentra recluida en el penal de Santa Martha Acatitla. Robles exclamó en que si se llegara a presentar evidencia sobre su, presuntamente falsa, dirección que indica su licencia de conducir, se declararía culpable. 

El abogado de la ex funcionaria – Julio Hernández – que la solicitud de licencia, presentada por la Fiscalía General de la República, es falsa. Dicha evidencia fue la razón de su custodia en la prisión preventiva. La carta sostiene que Robles no es una persona que buscar rehuir de los problemas, que “siempre toma al toro por los cuernos” y está al tanto del profesionalismo de Gertz. Indica que la razón por la cual se presentó en el citatorio judicial, es porque es inocente, ya que no le han encontrado ninguna propiedad o “rancho” que demuestre su enriquecimiento por el amparo del servicio público; estipula que sus garantías fundamentales están siendo agredidas por su privación de libertad y acusó a Gertz Manero de empezar una guerra jurídica en su contra.

Dentro del texto, Rosario Robles exhibe dos ejemplos sobre la violación a la constitución con su atención arbitraria y los delitos de funcionarios públicos de los cuales el fiscal de la República no ha sido comunicado: 

El primero es un testimonio, sin pruebas, por parte de un excolaborador señalando que – desde hace 4 años – advirtió a Robles sobre un modus operandi, el que implica firmar convenios en universidades para recibir trabajos por parte de la Universidad de Morelos; la segunda es la falta de arraigo domiciliario basado en un informe de Cenapi en el que se informa de un trámite de licencia a una dirección diferente. Robles externó que “hasta para fabricar pruebas son malos”, puesto que la dirección de la licencia no existe en la Ciudad de México.

La carta termina con una propuesta de Robles a Gertz: si la fiscalía a su cargo demuestra que la dirección es verídica, ella se declararía culpable; si no se demuestra, le pide al fiscal general que actúe con “todo el peso de la ley contra quien ha actuado con dolo y que se procure justicia, no venganza por consigna.” 

Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, juez en control, determinó que la Rosario Robles no contaba con arraigo en la Ciudad de México, pues compartió información falsa respecto a su domicilio.