Este martes se celebrarán en el estado de New Hampshire las elecciones primarias demócratas tras el caos en Iowa y el cien por ciento de los votos escrutinados que colocó a Pete Buttigieg como ganador, aunque Bernie Sanders tuve la mayor cantidad de votos individuales. El exalcalde de South Bend, Indiana, llega con el voto de confianza y la ventaja mediática tras los caucaus de Iowa, mientras que el Senador por Vermont, Bernie Sanders, y el exvicepresidente de Obama, Joe Biden, tratarán de pisar el acelerador y meterse de lleno a la pelea por la candidatura presidencial demócrata. El fiasco de Iowa, en el que los resultados finales tardaron tres días en llegar, promete ceder su lugar como principal filtro a las primarias de New Hampshire, estado vecino de Vermont y Massachusetts, donde Sanders y Elizabeth Warren se representan, respectivamente, en el Senado, por lo que resulta una aduana importante para ambos. Buttigieg, de 38 años, y Sanders, de 78, aterrizan en el norte de Estados Unidos como los rivales a vencer, hecho manifiesto tras la cantidad de ataques que recibieron ambos en el debate de Manchester, la ciudad más grande de aquel estado. El exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, se mantiene al margen, siendo que tampoco participará en esta segunda jornada, así como tampoco lo hizo en Iowa, aunque sigue en la contienda por la candidatura demócrata. Joe Biden, favorito en los sondeos nacionales, deberá comenzar a escalar posiciones en los votos, mientras que para Klobuchar y sus perseguidores esta puede ser la última llamada o el eco del abandono.