Como respuesta ante el asesinato de George Floyd y las manifestaciones que desembocó el mismo, el alcalde de Nueva York – Bill de Blasio – prometió reducir mil millones de dólares del presupuesto del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD). Esta fue una de las exigencias que la gente presentó junto con las protestas antirracistas que incendiaron a todo el país. 

El alcalde indicó que la decisión fue consecuencia de las protestas contra el racismo sistémico y de las secuelas de la pandemia de COVID-19, pues ha repuntado el déficit de la ciudad. Sin embargo, no profundizó en qué medidas concretas se representará este recorte. Asimismo, concretó que se encuentra negociando con los representantes públicos y la Policía para “mejorar” este sector. 

“Mi oficina presentó al Ayuntamiento un plan que lograría un ahorro de mil millones de dólares para el NYPD y transferiría recursos que ayudaría a abordar muchas cuestiones subyacentes que sabemos que son la causa de tantos problemas en nuestra sociedad”, agregó. 

De acuerdo con de Blasio, la propuesta del nuevo presupuesto alcanzaría “una reforma real y una redistribución real” pero sin fracturar la seguridad de la ciudad. Al momento, el cuerpo policíaco de Nueva York es uno de los más caros en Estados Unidos y está valorado en 5 mil 700 millones de dólares.