La calificadora Moody’s indicó que u n débil crecimiento económico en el mediano plazo, sumado a presiones de carácter fiscal ocasionadas por Petróleos Mexicanos (Pemex), provocaría una baja a la calificación soberana del país.

Así lo expresó Ariane Ortiz Bollin, vicepresidenta asistente de Moody’s, durante el Foro Anual de Moody’s en México, organizado por la misma calificadora de riesgo crediticio; la especialista señaló que la percepción de riesgo para el país está al alza debido a la tendencia a la baja en la inversión, mayores salidas de capitales y caída en la confianza del consumidor.

Agregó que, debido a una menor producción petrolera, existe una tendencia a la baja en el nivel de ingresos fiscales, además de que hay una contracción del gasto, lo que provocará que el gobierno tenga menor espacio fiscal durante el próximo año.

Para Moody’s, Pemex necesitará de apoyo para cumplir con sus obligaciones, al grado de requerir mayor inversión de la presupuestada por el gobierno para exploración y producción, lo que se traducirá en que el gobierno haga transferencias de recursos a la petrolera al menos durante los dos o tres siguientes años, lo que la convertirá en el principal riesgo fiscal para el país, indicó Ortiz Bollin.