Después de que la entrega número 92 de los Premios de la Academia llevara los colores de la bandera surcoreana con los 4 galardones que arrebató el filme – del realizador Bong Joon Ho – Parasite, se asoma la historia de la mujer detrás de la crítica social asiática que cautivó a todo el medio cinematográfico. 

Miky Lee – una de las siguientes en el trono dentro de la millonaria compañía Samsung y vicepresidenta de CJ Entertainment – fue la productora de la película del momento y otras producciones. 

El imperio económico de Lee – que durante el año pasado registró ingresos de más de 4 mil millones de dólares, de acuerdo con la revista Forbes – ha financiado películas y series. También ha demostrado interés por comerciales para televisión, salas de cine y estadios donde los famosos grupos de K-Pop se han presentado. 

Miky Lee es la nieta del visionario Lee Byung-Chull – fundador de una de las compañías más grandes de Corea del Sur – y a sus 61 años de edad, se ha inmiscuido en el mundo cinematográfico y en distintos proyectos culturales. Asimismo, está detrás de la escalonada que ha determinado a CJ Entertainment como la empresa de entretenimiento más importante del país. 

Graduada de la Universidad Nacional de Seúl, Lee Mi-kyung – nombre original de la empresaria y productora – realizó una maestría en estudios asiáticos en Harvard. De igual manera, estudio japonés en la nación nipona y chino en Taiwán. 

Geoffrey Cain – escritor, antropólogo y periodista especializado en ámbitos orientales – comentó en BBC Mundo que “logró integrarse muy bien en los círculos vinculados a Hollywood”. Cain publicará, en marzo, un libro relacionado a la superpotencia asiática: Samsung Rising. 

“Investigando para escribir el libro descubrí que Miky Lee tiene una de las historias más interesantes entre los herederos de Samsung. Es una mujer muy inteligente y con una sensibilidad única. […] Ella fue capaz de tomar un modelo de producción de manufactura y transformarlo en algo creativo”, señaló el periodista ante BBC. 

Lee actualmente reside en california y sufre de un trastorno hereditario de salud que dificulta su desplazamiento, según Cain. 

Miky Lee arribó a Estados Unidos en la década de los 90 – representando a Samsung – con el objetivo de explorar negocios potenciales y esparcir a la empresa más allá del negocio tecnológico. Años más tarde, junto a su hermano Lee Jae-hyun – presidente de CJ Entertainment – hicieron una inversión de 300 millones en una empresa estadounidense de entretenimiento: Dreamworks. De acuerdo con el periodista y antropólogo ese fue el momento clave, pues “aprovechó las ventajas de esa alianza comercial, además de su relación con Steven Spielberg y otros cineastas, para conectarse en el mundo de Hollywood”. 

Lee es atribuida como la responsable de la “ola coreana” que sucedió hace dos décadas y expandió la inversión cultural por todo el mundo. No obstante, al principio presentaron más de un tropiezo, en especial con proyectos que representaron pérdidas en el costo-beneficio de la empresa. Uno de los primeros grandes proyectos fue Snowpiercer – cinta realizada por el mismo Bong Joon Ho – en el año 2013. Sin embargo, el barco comenzó a hundirse de nuevo cuando Lee Jae-hyun fue condenado a dos años de prisión bajo los cargos de fraude y evasión de impuestos. Situación que Miky rememoró en los Oscar con su discurso, en el que agradeció a su hermano por “siempre apoyar y construir nuestros sueños, incluso cuando parecían sueños imposibles”. 

Donald Kirk – periodista y corresponsal especializado en asuntos económicos en Corea del Sur y Corea del Norte para la revista Forbes – comentó que “Miky se ha ganado una reputación como figura llena de vitalidad y creativa, una de las fuerzas detrás de la ola coreana y la popularidad internacional del K-Pop”. 

“Realmente creo que nuestro contenido es vanguardista y es muy diferente a cualquier otro”, concretó la ahora denominada “madrina del cine surcoreano”.

Tras la espectacular noche de Parasite en los Premios de la Academia – galardonada en las categorías de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Original y Mejor Película Internacional – la productora hizo énfasis en que dichos premios “inspiran a muchos cineastas y creadores de contenido, no sólo en Corea sino en toda Asia. […] Creo que la gente está más animada a ser más provocadora y empujar los límites y no tener miedo de expresar sus ideas y su creatividad”.