Al filo del mediodía, cerca de 2 mil integrantes de la Caravana Migrante saltaron la valla fronteriza, resguardada por autoridades guatemaltecas, y que sería el último obstáculo para ingresar a México por la parte sur del territorio nacional. Minutos después, la Policía Federal intentó detener al contingente sin lograrlo. En el atropellado cruce, algunos migrantes lanzaron piedras que hirieron a una reportera de El Universal, así como a dos policías federales. Algunos, por el intenso calor que azota la zona, se echaron a nadar al río Suchiate, que sirve como franja fronteriza. En polémicas declaraciones, Alfonso Navarrete Prida, secretario de Gobernación, dijo que los migrantes usan a niños y mujeres embarazadas como carne de cañón. Horas después, Donald Trump, en conferencia de prensa, agradeció a México por haber “detenido a los migrantes”. “Agradezco al gobierno mexicano por detener a estos delincuentes. Espero sigan así”, dijo Trump. Cabe recordar que ayer el mandatario amenazó con cerrar su frontera con la de nuestro país si el gobierno federal no detenía a los miles de migrantes centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos y huyen de sus países por la violencia que padecen a diario.