La Primera Ministra de Reino Unido, Theresa May, ha ofrecido su cabeza a cambio de la aprobación del acuerdo de Brexit que ha impulsado, lo que representa un acto de desesperación y último recurso de la mandataria. May ofreció su dimisión a los diputados conservadores para que aprueben el acuerdo que negoció con Bruselas y que ya ha sido rechazado en dos votaciones anteriores por el Parlamento británico. “He escuchado el mensaje en el partido parlamentario. Sé que hay un deseo para una nueva aproximación y un nuevo liderazgo en la segunda fase de las negociaciones del Brexit y no me opondré a ello”, mencionó la mandataria ante el Comité Parlamentario 1922 de los “tories”. De esta manera, la Primera Ministra cede a las presiones del Partido Conservador que había condicionado su apoyo al acuerdo de divorcio a cambio de un cambio de liderazgo para la segunda parte de la negociación. May se encuentra lista para dejar su cargo “antes de lo esperado” para hacer lo que “el Reino Unido Merece” y agregó “Le pido a todo el mundo en esta sala que respalde el acuerdo para que podamos completar esta tarea histórica: respetar la decisión de la sociedad británica y dejar la UE de manera ordenada y suave”. A pesar de esto, horas después el Parlamento Británico votó las ocho opciones para encarar una “nueva fase” del Brexit.