El jefe parlamentario y autoproclamado Presidente Interino, Juan Guaidó, fue inhabilitado para ejercer cualquier cargo público durante los próximos 15 años por presunta corrupción, anunció la Contraloría de Venezuela. El contralor oficialista, Elvis Amoroso, indicó a través de la televisión gubernamental que el organismo decidió “inhabilitar para el ejercicio de cualquier cargo público al ciudadano (Juan Guaidó) por el período máximo establecido en la ley”. Guaidó es reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países encabezados por Estados Unidos, que a su vez consideran ilegítimo el período iniciado por el mandatario socialista Nicolás Maduro el pasado 10 de enero. Amoroso justificó la destitución de Guaidó diciendo que, en sus declaraciones patrimoniales, el opositor no ha justificado gastos realizados en el país y en el extranjero, con fondos supuestamente provenientes del exterior. “Ha realizado más de 91 viajes fuera del territorio con un costo que supera los 310 millones de bolívares (unos 94,000 dólares), sin justificar la fuente de ingreso”, aseguró el contralor, indicando que desde que asumió como diputado, en 2016, Guaidó “ha permanecido más de 248 días” en el extranjero. Por su parte, Juan Guaidó, desconoció tal destitución al alegar que el funcionario había sido nombrado ilegalmente. “No es contralor. No lo es (…), ni existe una inhabilitación (…). El Parlamento legítimo es el único que puede designar un contralor”, aseveró Guaidó. Mientras tanto, en Estados Unidos, el portavoz del Departamento de Estado, Robert Palladino calificó de “absurdo y ridículo” el acto de destitución. Washington es uno de los grandes puntales de Guaidó y el miércoles el presidente Donald Trump recibió en la Casa Blanca a la esposa del líder opositor, Fabiana Rosales.