Durante la última entrega de los Globos de Oro, realizada en la ciudad de Los Ángeles, la prensa hollywoodense señaló lo mejor de las producciones ocurridas el año pasado.  En las premiaciones se encontraron varias sorpresas, la más desatacada fue el galardón de mejor película dramática entregado a 1917, la última producción del director estadounidense Sam Mendes – conocido por Belleza Americana – dejando atrás a The Irishman de Martin Scorsese y a, la que todos esperaban se llevara el premio a casa, Joker del realizador Todd Phillips. Mendes también fue premiado como mejor director.  Aunque la más reciente producción de Phillips no pudo llevarse el máximo galardón, Joaquín Phoenix – como se esperaba – fue reconocido como el mejor actor en una película dramática. Por otro lado, Taron Egerton se llevó el mismo premio pero dentro del rubro de comedia. Su personificación del histórico cantautor Elton John en la producción de Rocket Man lo llevó a formar parte del podio de ganadores.  Renee Zellweger, 17 años después, tras su actuación en Judy interpretando a Judy Garland salió triunfante con el globo de oro que la reconoció como mejor actriz en una película dramática. La rapera y actriz estadounidense Nora Lum – también conocida como Awkwafina – fue una de las sorpresas de la noche cuando conquistó el premio a mejor actriz en una película musical o de comedia por su inolvidable trabajo en The Farewell.  Laura Dern y Brad Pitt, nombres importantes en la comunidad de Hollywood, fueron seleccionados como los mejores actores de reparto. Dern cautivó a la prensa con su increíble actuación en Marriage Story, producción en manos de Noah Baumbach, que también estuvo nominada a mejor película. Brad Pitt adquirió el premio gracias a su papel como Cliff Booth en la última cinta de Quentin Tarantino, Once Upon a Time in Hollywood, que también resultó vencedora del premio a mejor guión.  Aunque 1917 es el largometraje del que todos están hablando – tras arrebatarle algunos premios a Joker – Parasite es el nuevo largometraje del cineasta surcoreano Bong Joon Ho y fue nombrada como la mejor película en lengua extranjera. En su discurso de aceptación, Joon Ho mencionó que “si rompemos la milimétrica barrera de los subtítulos, podremos disfrutar un mundo lleno de películas”. Esto con el fin de concientizar sobre la poca distribución de cine que no sea estadounidense o europeo.