En Estados Unidos, luego de las elecciones intermedias en el país, el control del Congreso estadounidense estará dividido en el 2019. Los demócratas recuperaron la Cámara de Representantes después de ocho años, mientras que el Partido Republicano, el que pertenece el presidente, Donald Trump, conservó la mayoría en el Senado. En este sentido, los demócratas obtuvieron los 23 escaños necesarios para tener la mayoría en la Cámara de Representantes, al derrotar a los republicanos en estados  como Virginia, Florida, Pensilvania y Colorado. Según analistas políticos del país de las barras y las estrellas y en el ámbito internacional, han declarado que los comicios de ayer definían en rumbo de Trump para otro periodo presidencial, cuya Administración contaba con la mayoría en ambas Cámaras.

En Virginia, la actual congresista del Partido Republicano Barbara Comstock perdió su escaño en la Cámara de Representantes por el 10º distrito del estado ante la demócrata Jennifer Wexton.

En Florida, la demócrata Donna Shalala ganó el escaño del distrito 27º, que conservaba desde 1989 la republicana Ileana Ros-Lehtinen, quien se retiró este año; mientras que la también progresista Debbie Mucarsel-Powell venció al congresista conservador Carlos Curbelo por el distrito 26º.

Alexandria Ocazio-Cortes se convirtió en la congresista más joven de Estados Unidos al ganar el 14º Distrito Congresional de Nueva York.

También lograron la reelección los senadores republicanos Ted Cruz, por Texas; Roger Wicker, por Misisipi; John Barraso, por Wyoming; y Deb Fischer, por Nebraska.

El ex candidato presidencial republicano de 2012, Mitt Romney, se hizo con un escaño en la Cámara Alta por Utah y la también conservadora Marsha Blackburn lo hizo por Tennessee; dos asientos que ya eran republicanos antes.

Por otra parte,15 senadores demócratas revalidaron su escaño en el Senado en las elecciones legislativas de medio mandato.